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Juegos, cábalas y color inspiraron el domingo mundialista de Grupo Huarpe
En una jornada cargada de celeste y blanco, las familias sanjuaninas se unieron a la propuesta del Grupo Huarpe participando en trivias, juegos y aportando a una noble causa para escuelas de Valle Fértil.
El espíritu mundialista se apoderó de San Juan este domingo con la Caravana del Mundial del Grupo Huarpe, un evento que combinó la pasión por la Selección Argentina con un fuerte compromiso social. Cientos de familias se acercaron para participar de diversas actividades recreativas, juegos y estaciones de arte para niños, transformando la jornada en una verdadera fiesta popular que palpita la llegada de un nuevo torneo ecuménico.
Uno de los puntos centrales fue el stand del Club Rufrano junto a Yafar Joven, quienes se sumaron a la iniciativa con un fin benéfico en colaboración con el grupo Boomerang.
"Estamos muy contentos de participar en esta campaña solidaria de ayudar al que necesita", explicaron Lula y Yamil Yafar a DIARIO HUARPE, detallando que el objetivo es recolectar alimentos no perecederos para dos escuelas albergue de Valle Fértil.
En lo recreativo, el stand ofreció desafíos deportivos: "La idea es hacer juegos con los chicos y ganarse un premio; tienen que patear al arco, hacer unos penales, sumarle alegría al domingo".
La ilusión por la "cuarta estrella" estuvo presente en cada charla. Respecto a las expectativas deportivas, los integrantes del Club Rufrano manifestaron su optimismo: "Se tiene mucha fe y nada es imposible, así que sí, tenemos mucha fe que se puede sacar la cuarta estrella".
Por su parte, Julio, un hincha que asistió junto a su hijo Liam, describió la emoción de fotografiarse con la réplica de la copa: "Es increíble tenerla. Juego al fútbol desde chiquito y a mis hijos les incluyo esto que es la gloria eterna". Julio también reveló que en su hogar la "fiebre" es total y que respetarán las tradiciones familiares:
"La misma cábala, no la vamos a perder. Es mi abuela y mi familia, con eso es la misma cábala para salir campeón" mientras abrazaba la copa con ilusión en los ojos.
Los más pequeños tuvieron su espacio dedicado al color y la alegría. Camila, encargada de las estaciones de pintura de Un Poco Loco Cotillón, destacó la amabilidad de los padres y el entusiasmo de los niños por lucir los colores patrios.
"Lo que los niños más piden es que les pintemos el pelo, la bandera, les hagamos la copa o la pelota". Además de las pinturas, se repartieron globos y collares de Argentina para incentivar el apoyo al equipo nacional.
La jornada no solo sirvió para calentar motores de cara al mundial, sino para demostrar que la pasión por el fútbol es, ante todo, un punto de encuentro familiar. Entre juegos de "vallas" y fotos con el trofeo, San Juan demostró que la ilusión está intacta y que el camino hacia la cuarta estrella se transita con esperanza y solidaridad.