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Bryan Kohberger: autopsias confirman 150 puñaladas a estudiantes
El reporte forense detalla el ensañamiento de Kohberger contra las víctimas y las últimas palabras de los sobrevivientes.
POR REDACCIÓN
La desclasificación de las autopsias de Xana Kernodle (20), Ethan Chapin (20), Madison Mogen (21) y Kaylee Goncalves (21) ha revelado que Bryan Kohberger (28) utilizó un cuchillo KA-Bar no menos de 150 veces durante la madrugada del 13 de noviembre de 2022 en la calle King de Moscow, Idaho. Según los peritos, Xana fue la víctima que más saña recibió con 67 puñaladas tras intentar defenderse, mientras que Kaylee sufrió 38 heridas, Madison 28 y Ethan 17.
En el tercer nivel de la vivienda, Dylan Mortensen oyó ruidos que creyó eran Kaylee jugando, pero luego escuchó la voz de su amiga diciendo: “hay alguien aquí”. Poco después, Dylan oyó un lloriqueo en el cuarto de Xana y una voz masculina que aseguraba: “Está bien, ahora voy a ayudarte”. Al abrir su puerta, Dylan vio a un hombre alto con máscara y, aterrada, comenzó a enviarle mensajes a Kaylee: “Kaylee, ¿qué está pasando?”, “Nadie me contesta”, “Estoy realmente confundida”, “Xana está vestida toda de negro”, “Estoy enloqueciendo ahora mismo”, “Vi a alguien con una máscara de esquí”, “Es como si tuviera algo sobre su cabeza…”, “No estoy bromeando. Estoy muerta de miedo”, y “Mi celular está por morirse, mierda”. Bethany Funke, que dormía en la planta inferior, respondió: “Stfu”, “Yo también”, y “Vení a mi habitación ya. Corré hacia abajo”.
A la mañana siguiente, a las 10:23, Dylan volvió a escribir: “¿Están levantadas? Por favor respondan”. Al no obtener respuesta, llamaron a amigos y Hunter Johnson fue quien descubrió la masacre a las 11:00, describiendo que “No parecía algo real” y advirtiendo a su novia: “No entres. No creo que Xana vaya a despertar”.
Kohberger, un brillante estudiante de criminología en Pullman, había mostrado señales previas de perturbación; una alumna de su madre recordó que “Todas teníamos una sensación rara en el estómago hacia él. Mi instinto me decía que había mala vibra y siempre intenté mantenerlo a distancia”, mientras que un ex compañero afirmó: “No me gusta decir que era raro, pero él no tenía habilidades sociales, no sabía hacerse amigos. La verdad es que sí, era muy extraño”.
Otros conocidos relataron que “Era una persona nocturna que usaba el baño de noche y pasaba la aspiradora a la una de la madrugada. Siempre estaba solo”, y Sara Healey contó que el joven la detuvo una vez para preguntarle: “¿Quieres convivir un rato?”. Incluso su hermana Melissa escribió un poema que su madre Maryann citó meses antes del crimen: “Privados de sus risas / Ya no hay sonido alguno / Mientras bajamos a nuestros hijos al suelo / Manos y pies pequeños, / enterrados a dos metros de profundidad / en la tierra del mundo que les falló”.
La investigación conectó a Kohberger mediante el ADN en la funda del cuchillo y un Hyundai Elantra blanco. Meses antes, en Reddit, él había publicado una encuesta para delincuentes: “Hola, mi nombre es Bryan y te invito a participar en un proyecto de investigación que busca comprender cómo las emociones y los rasgos psicológicos influyen en la toma de decisiones a la hora de cometer un delito en particular, este estudio busca comprender la historia detrás de tu delito penal más reciente, con énfasis en tus pensamientos y sentimientos a lo largo de la experiencia”, incluyendo preguntas como “¿Te preparaste para el delito antes de salir de tu casa?; ¿por qué elegiste esa víctima o blanco en lugar de otros?; ¿cuál fue el primer paso que diste para lograr tu objetivo?; ¿qué pensaste y sentiste después de cometer el delito?”.
Tras los asesinatos, Kohberger le aventuró a un vecino: “No hay pistas a seguir. Parece un crimen pasional”. En julio de 2025, el acusado se declaró culpable para evitar la pena de muerte. El Juez Hipler le preguntó: “¿Se está declarando culpable porque es culpable?”, a lo que Kohberger respondió: “Sí”, repitiéndolo por cada víctima.
Karen Laramie, madre de Madison, declaró a la prensa: “La parte dura del sueño es cuando me despierto. Es duro porque le tengo que decir adiós nuevamente”, mientras que Steve Goncalves sostuvo que “hay evidencia de que ella se despertó y trató de salir de esa situación, pero estaba atrapada en la cama, al lado de la pared”. Finalmente, la familia de Madison expresó: “Tenemos que concentrarnos en ver cómo seguir viviendo sin Maddie”.