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Cómo hacer la pastafrola casera más fácil y rica con pocos pasos
Prepará este clásico irresistible con ingredientes básicos y una técnica infalible que garantiza el éxito en la mesa.
POR REDACCIÓN
La cocina se llena de aromas familiares cuando una pastafrola casera entra al horno. Esta preparación se transformó en uno de los "clásicos más elegidos para acompañar el mate" porque utiliza ingredientes básicos que solemos tener en casa.
Con un proceso simple, es posible lograr una masa suave y un relleno que conquista a todos los comensales en cuestión de minutos, resultando en una "pastafrola ideal para la merienda" que ya es furor entre quienes buscan algo rico sin gastar de más.
Para empezar este desafío culinario, hay que reunir dos tazas de harina leudante, media taza de azúcar y 100 gramos de manteca. También se necesita un huevo, un toque de esencia de vainilla y 300 gramos de dulce de membrillo con un chorrito de agua caliente. La clave del éxito reside en que es "el clásico matero más fácil, rápido y económico" para lucirse sin ser un experto, siendo una de las recetas más buscadas por su simpleza.
El primer paso consiste en mezclar la manteca con el azúcar hasta lograr una integración total. Luego se suma el huevo junto a las gotas de esencia de vainilla para dar ese aroma característico. Al incorporar la harina hasta formar una masa suave, una parte de esta preparación se coloca en una fuente para horno previamente enmantecada, cubriendo bien la base para recibir el dulce.
El membrillo requiere un trato especial pues se derrite con el agua caliente antes de distribuirlo sobre la masa. Con el resto de la mezcla se realizan las tradicionales tiritas que decoran la superficie en forma de cuadrícula.
Finalmente, la tarta va a un horno medio durante 30 minutos o hasta que se note bien dorada. El resultado es una receta rápida que sale perfecta y se suma a otros éxitos como la torta 14 cucharadas o los buñuelos dulces para el invierno.