Virales > Paso a paso
Crumbles de verduras tres recetas fáciles para cocinar este otoño
Tres versiones irresistibles con queso y frutos secos para transformar tus vegetales de siempre en platos muy gourmet.
POR REDACCIÓN
El otoño invita a buscar platos reconfortantes y los crumbles salados aparecen como una solución ideal para quienes buscan algo diferente. Aunque solemos asociar esta técnica con postres, funciona de maravilla con vegetales al crear una base tierna bajo una capa dorada que concentra el sabor. La clave es que se prepara en minutos y permite aprovechar lo que haya en la heladera. Los expertos aseguran que "el secreto está en no compactar demasiado la cobertura para que quede suelta y crocante, y en usar una fuente no demasiado honda para que el calor llegue parejo".
Para un estilo mediterráneo que rinde de cuatro a seis porciones, se deben rehogar dos zucchinis medianos, morrones rojos y amarillos con una cebolla y dos dientes de ajo en aceite de oliva, sumando orégano, sal, pimienta y albahaca fresca. La cobertura se logra frotando tres cuartos de taza de pan rallado grueso con cuatro cucharadas de queso parmesano, aceite y orégano. Según los especialistas, "la propuesta es tentadora: Una cobertura dorada y crujiente sobre un relleno de verduras tibias". Este plato aporta unas 210 calorías por porción y se cocina a 190 grados por unos 25 minutos.
Si se busca algo más cremoso, el crumble de tomate y queso es la opción perfecta para cuatro personas. Se usan seis tomates perita maduros con cebolla morada, dos dientes de ajo laminados, aceite, sal, pimienta, tomillo fresco y una pizca de azúcar negra para equilibrar la acidez. Su costra se arma con media taza de avena arrollada fina, media taza de queso tybo o cuartirolo, treinta gramos de manteca fría y tomillo seco. Esta versión suma 240 calorías y requiere primero un golpe de horno para los tomates y luego otros 20 minutos con la cobertura.
Para los días más fríos, el de zapallo criollo y puerro con nueces y romero ofrece una base dulce sazonada con nuez moscada que aporta 255 calorías. Se necesitan ochocientos gramos de calabaza, dos puerros y ajo rehogados hasta que estén tiernos. En este caso, el arenado lleva media taza de pan rallado integral, media taza de nueces picadas, romero y dos cucharadas de aceite de coco derretido.
Estas preparaciones son aptas para horno convencional o para freidora de aire, donde conviene usar moldes individuales porque el tiempo de cocción es menor. Para quienes buscan practicidad, existe un consejo fundamental ya que "la cobertura del crumble se puede preparar con anticipación y guardar en la heladera hasta 3 días, o en el freezer hasta un mes". Con este recurso, una cena especial se resuelve en pocos minutos.