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Faena ilegal de caballos: siguen los hallazgos y denuncias en San Juan

DIARIO HUARPE halló un nuevo punto de descarte en el límite entre Santa Lucía y Rawson, donde intentaron eliminar evidencia incendiando decenas de restos equinos. El delito persiste pese a los operativos y las denuncias.

10 de julio de 2025
La problemática ya no puede limitarse solo al robo de animales o al maltrato, sino que se ha transformado en un asunto de salud pública provincial. Fotos e imágenes: Sergio Leiva / DIARIO HUARPE.

La faena clandestina de caballos y el comercio ilegal de su carne siguen siendo una práctica frecuente en la provincia de San Juan. DIARIO HUARPE volvió a ser testigo directo de una situación alarmante: otro cementerio clandestino de caballos fue encontrado en un terreno baldío ubicado en el límite entre los departamentos de Santa Lucía y Rawson, en las inmediaciones del ex dique Bello, a metros del Monumento al Gaucho. El lugar, que fue señalado por organizaciones proteccionistas, evidencia la continuidad de la faena ilegal de equinos en San Juan.

Apenas se ingresó al terreno, un cuadro desgarrador. Un caballo muerto, casi completo, yacía al costado del camino. A pocos metros, los vestigios de un crimen ambiental y sanitario: una gran área con huesos calcinados, restos equinos y señales de que el lugar había sido incendiado recientemente. La evidencia apunta a que se trató de una acción premeditada para eliminar pruebas.

Un problema instalado y sin solución

Vale recordar que el 8 de agosto de 2024, DIARIO HUARPE sacó a la luz esta problemática con un informe especial en el cual mostraba un predio de casi una hectárea repleta de osamentas equinas en el departamento de Angaco. Aquella publicación generó reacciones inmediatas en distintos organismos. La Policía Rural, el Ministerio de Salud y el área de Ambiente comenzaron a trabajar de forma conjunta para atacar el problema. Hubo detenciones, inspecciones, clausuras de carnicerías y sanciones. Sin embargo, los hechos demuestran que la faena clandestina de caballos continúa y que los controles son insuficientes. Las denuncias por robo de animales en zonas rurales no cesan y los restos de equinos faenados siguen apareciendo en terrenos vacíos de distintos departamentos.

El fuego como mecanismo de encubrimiento

Emilia Merino, referente de la ONG Sala de Emergencias San Juan, relató a DIARIO HUARPE que un día antes del hallazgo estuvieron en ese mismo sitio y los restos aún no habían sido quemados. “Seguro que alguien nos vio, dio aviso y prendieron fuego para borrar las pruebas”, expresó. El dato fue aportado por un llamado anónimo que alertó sobre el movimiento clandestino en la zona.

Según Merino, en esa primera visita encontraron huesos pertenecientes a más de 50 caballos faenados. Entre las cenizas, todavía se distinguían pelos de equinos, huesos quemados y otras señales inequívocas de la actividad clandestina.

Entre las cenizas, todavía se distinguían pelos de equinos, huesos quemados y otras señales de la actividad clandestina.

A unos metros, guiados por el hedor, DIARIO HUARPE halló otro caballo faenado dentro de un zanjón, lo que refuerza la sospecha de que este sitio funciona como punto de descarte para quienes integran esta red delictiva.

Proteccionistas piden leyes más duras

Jorge Aguilera, integrante del grupo "Seremos la voz de nuestros equinos, basta de robo y faenamiento", aseguró que la Policía Rural siempre se mostró dispuesta a intervenir, pero criticó a otros organismos que no han actuado con la misma decisión. “Lamentablemente, hasta que el gobierno provincial y los diputados por ley no endurezcan las penas, esto va a seguir igual", dijo. "Metiendo preso por varios años y cobrando multas millonarias al que roba, faena y compra carne de caballo, se rompe la cadena delictiva que la tienen muy bien aceitada”, sostuvo.

En la misma línea, Merino y otros proteccionistas reclaman un cambio de fondo. Consideran que la problemática ya no puede limitarse solo al robo de animales o al maltrato, sino que se ha transformado en un asunto de salud pública: “La carne de estos caballos faenados clandestinamente termina en carnicerías sin ningún tipo de control sanitario. Estamos hablando de un riesgo para la salud de toda la población”, advirtió.

El mal olor producto de los restos animales en descomposición invaden la zona.

Un delito que avanza mientras la respuesta es lenta

La realidad que enfrentan los propietarios de caballos y los defensores de los animales en San Juan es desoladora. A casi un año de que el tema se visibilizó con fuerza, poco ha cambiado. La sensación generalizada es que se está ante un delito organizado, con rutas de faena, comercialización y consumo bien establecidas, que opera a la vista de todos y sin un abordaje integral y responsable por parte del Estado.

Antes de la quema, los proteccionistas había encontrado en el lugar huesos pertenecientes a más de 50 caballos faenados.

“Esto no es solo un tema rural ni una cuestión marginal. Es un delito grave que atenta contra la vida de los animales, el sustento de muchas familias y la salud de la población. La solución no puede ser esporádica ni circunstancial: debe ser una política de Estado sostenida y firme”, concluyó Merino.

Consecuencias para la salud pública

En diálogo con María Valeria Vigliani, coordinadora de Inocuidad Agroalimentaria del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), aseguró que la carne de caballo obtenida en condiciones insalubres puede transmitir enfermedades zoonóticas como:

Triquinosis

La triquinosis es quizás una de las amenazas más conocidas en relación con el consumo de carne de origen dudoso. Es una enfermedad parasitaria causada por Trichinella spiralis, un parásito que se aloja en los músculos de los animales infectados y que puede estar presente en la carne cruda o mal cocida. Los síntomas iniciales son engañosos: náuseas, diarrea y fatiga, pero a medida que el parásito se propaga por el cuerpo, puede provocar fiebre alta, dolores musculares severos, e incluso complicaciones cardíacas y respiratorias. La triquinosis se contrae principalmente por el consumo de carne contaminada con este parásito y su prevención, depende de un adecuado control en el proceso de faenado, algo que no ocurre en la clandestinidad. En casos graves, la triquinosis puede ser mortal.

Salmonelosis

Otra de las enfermedades de alto riesgo es la salmonelosis, causada por la bacteria Salmonella. La bacteria prospera en condiciones de higiene deficientes, comunes en los mataderos clandestinos. Los síntomas de esta infección incluyen fiebre, diarrea intensa y dolor abdominal, pudiendo llevar a la deshidratación severa y, en casos extremos, a la muerte. La Salmonella se propaga rápidamente, y una carne contaminada puede infectar a varias personas en cuestión de horas.

Brucelosis

La brucelosis, por su parte, es una enfermedad bacteriana que suele pasar desapercibida en los caballos, pero que tiene graves consecuencias para los humanos. La Brucella abortus, presente en la carne contaminada, puede causar fiebre prolongada, dolor en las articulaciones, fatiga extrema, y en algunos casos, complicaciones hepáticas y cardíacas. La brucelosis es crónica y difícil de erradicar, dejando secuelas permanentes en quienes la padecen.

Toxoplasmosis

Es la infección causada por el parásito Toxoplasma gondii, que puede transmitirse al consumir carne cruda o mal cocida de caballo. La toxoplasmosis puede causar síntomas similares a la gripe, pero en mujeres embarazadas puede provocar graves problemas para el feto, incluidos abortos espontáneos y malformaciones.

Otras

Además de estas enfermedades, existe el riesgo de contraer fiebre Q, provocada por la bacteria Coxiella burnetii, que puede causar desde síntomas leves similares a los de la gripe, hasta complicaciones más serias como neumonía o hepatitis. Y como sucede en este caso, que la mayoría de estos caballos llegan a la faenada clandestina después de haber sido robados a sus propietarios en zonas rurales, la carne podría estar contaminada con residuos de medicamentos veterinarios u otros productos químicos peligrosos, como antiinflamatorios o tranquilizantes, que son usados en caballos y no son seguros para el consumo humano.

¿Cuáles son los productos que podrían contener carne de caballo?

Según Mauro Riveros, jefe del Servicio Veterinario y de Inspección Sanitaria Ministerio de Producción de San Juan, los productos alimenticios en los que podría materializarse el fraude son: 

1. Embutidos y salchichas

Las salchichas, chorizos y otros embutidos, son productos donde la carne se muele y se mezcla con especias y otros ingredientes. Esto hace que sea muy difícil distinguir la carne de vaca de otras carnes, como la de caballo, cerdo, o aves.

2. Carne picada o molida

En la carne picada o molida, especialmente la que se compra preenvasada, también es muy difícil detectar la mezcla de diferentes tipos de carne. La carne de caballo podría ser mezclada con carne de vaca para abaratar costos, sin que el consumidor lo note.

3. Hamburguesas

Las hamburguesas, especialmente las que se compran precongeladas o en locales de comida rápida, pueden contener mezclas de diferentes tipos de carne. En algunos casos, la carne de caballo u otras carnes menos costosas, podrían ser utilizadas como sustitutos.

4. Platos preparados o congelados

Los platos preparados que contienen carne, como lasañas, empanadas, guisos o albóndigas, también pueden ser susceptibles al fraude alimentario. La carne utilizada en estos productos puede no ser 100% de vaca, especialmente si se trata de productos de bajo costo.

5. Paté y terrinas

Los patés y terrinas son productos en los que la carne se muele finamente y se mezcla con otros ingredientes, lo que facilita la inclusión de carne de caballo u otras carnes en lugar de carne de vaca.

6. Carne en conserva

Las carnes enlatadas o en conserva, pueden ser otra fuente de posible fraude, donde la carne de caballo puede mezclarse con carne de vaca o incluso sustituirla completamente.

7. Alimentos para mascotas

Aunque no es para consumo humano, en el caso de los alimentos para mascotas, especialmente las croquetas o patés, pueden contener mezclas de diferentes tipos de carne, incluyendo carne de caballo.

Cómo identificar la carne de caballo

Aunque es difícil identificar este fraude, Riveros explicó que hay algunos indicios que podrían ayudar a descubrir si se está comprando lo que uno cree.

- Color y textura: la carne de caballo es más oscura y magra que la de vaca, con una grasa más amarillenta.

- Sabor y olor: la carne de caballo tiene un sabor más dulce y un olor menos pronunciado al cocinarse.

Precauciones para evitar el fraude

Para reducir el riesgo de ser engañado, Vigliani y Riveros aconsejan que hay que comprar carne en lugares de confianza y verificar siempre las etiquetas. Hay que optar por productos de marcas reconocidas y de calidad comprobada. Y en caso de duda, sugieren no comprar el producto.

Hay que actuar ya

El nuevo hallazgo de DIARIO HUARPE en el límite entre los departamentos de Santa Lucía y Rawson, es un reflejo de un sistema de control que viene fallando desde hace años en San Juan. Es una advertencia y un recordatorio de que las prácticas clandestinas tienen un costo que se paga con vidas humanas, y debería servir como un llamado de atención para todos. Porque no se trata solo de un problema rural o de un asunto de bienestar animal, sino de una crisis de salud pública que requiere una respuesta inmediata. Por eso, es imperativo que las autoridades tomen cartas en el asunto, apliquen medidas y hagan cumplir las leyes vigentes con rigurosidad y sin contemplación, en pos de que se proteja a la población de los riesgos que acechan en cada bocado.

Dato 1

Al ser consultados sobre la cantidad de denuncias mensuales por robo de caballos en la provincia, desde la Policía Rural informaron que se registran alrededor de 30 casos. Sin embargo, las agrupaciones gauchas y proteccionistas aseguran que la cifra real sería hasta tres veces mayor, ya que la mayoría de las víctimas no realizan la denuncia por falta de confianza en el sistema de seguridad y en la Justicia.

Dato 2

En el país solo existen 4 frigoríficos autorizados para la exportación de carne equina: Lamar, en Mercedes, Buenos Aires; Land, en Río Cuarto, Córdoba; Solemar, en Río Negro, e Infriba, en Buenos Aires. La faena fuera de estos frigoríficos y la comercialización de su carne en el mercado interno de Argentina, es ilegal.

Dato 3

En caso de que cualquier persona sea testigo de alguna de estas maniobras ilegales (faena, venta y consumo de carne de caballo), puede hacer la denuncia anónima al 911 y desde este puesto, se avisa a la Policía Rural. O llamar al ministerio de Salud 4-30-5549. O ir al Centro Cívico, 3° piso, núcleo 2, División Alimentos, de 7 a 12 horas.

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