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Dramático pedido del director de una clínica en Quilmes: "No quiero ser Favaloro"
El director de la Clínica Belgrano de Quilmes, Ezequiel López, difundió una carta abierta en la que alertó sobre la grave crisis económica que atraviesa la institución y reclamó respuestas urgentes para evitar el colapso del sistema de salud.
POR REDACCIÓN
El director de la Clínica Belgrano de Quilmes, Ezequiel López, publicó una carta abierta en la que describió la delicada situación económica que atraviesa la institución y advirtió sobre la crisis que afecta a numerosos prestadores de salud en la Argentina. Con un mensaje cargado de preocupación, cerró el texto con una frase que rápidamente generó repercusión: "No quiero ser Favaloro".
La referencia apunta al reconocido cirujano cardiovascular René Favaloro, quien se quitó la vida en julio del año 2000 mientras atravesaba una profunda crisis financiera al frente de la fundación que llevaba su nombre.
"Hay hechos de nuestra historia que deberían funcionar como un límite infranqueable, desde lo institucional y lo humano. Sin embargo, a casi 26 años de aquel tiro al corazón que nos enlutó para siempre, la historia parece empecinada en repetirse", expresó López al comienzo de la carta.
El médico explicó que decidió hacer pública la situación porque se siente "agotado de combatir contra el sistema" y porque considera que la continuidad de la clínica está seriamente comprometida por la falta de respuestas.
En ese sentido, sostuvo que el principal problema es el deterioro financiero que enfrentan los prestadores de salud debido a los retrasos en los pagos y a la falta de actualización de los valores de las prestaciones.
"Realizo este pedido de ayuda con la urgencia de quien ve cómo la falta de pago, el ahogo financiero, los plazos de pago alargados y la falta de actualización de los valores de las prestaciones nos acercan al abismo", afirmó.
López detalló que las instituciones sanitarias deben afrontar costos crecientes mientras los ingresos permanecen rezagados. Entre las principales dificultades mencionó el pago de salarios del personal de salud, la compra de insumos médicos —muchos de ellos cotizados en dólares— y el mantenimiento de la infraestructura hospitalaria.
"Detrás de cada cápita y de cada prestación hay sueldos de personal de salud, insumos dolarizados, mantenimiento edilicio y, por sobre todo, la vida y la dignidad de miles de pacientes que merecen una atención de excelencia", señaló.
En otro tramo del escrito, sostuvo que los profesionales de la salud buscan seguir el legado humano y científico de Favaloro, aunque advirtió que el actual contexto económico coloca al sector frente a una situación que definió como una "paradoja perversa".
"Es inadmisible que seguir sus pasos en el cuidado de los más vulnerables nos condene a compartir también su final", escribió.
La carta concluye con un mensaje dirigido a las autoridades y a todos los actores que integran el sistema sanitario, en el que reclama soluciones urgentes para evitar que otras instituciones atraviesen una situación similar.
"Quiero honrar su vida, no verme obligado a repetir su tragedia. Así, no quiero ser Favaloro", concluyó el director de la Clínica Belgrano, en un llamado que busca visibilizar la crisis económica que afecta a numerosos establecimientos de salud en el país.