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El riesgo país tocó su nivel más bajo en la era Milei y crece la expectativa
El indicador elaborado por JP Morgan cerró en 421 unidades, el nivel más bajo desde 2018.
POR REDACCIÓN
El riesgo país volvió a mostrar una fuerte caída y alcanzó su nivel más bajo desde abril de 2018, consolidando una tendencia que viene observándose en las últimas semanas y alimentando las expectativas de los mercados financieros. El índice elaborado por JP Morgan cerró en 421 puntos básicos, la cifra más baja registrada durante la gestión del presidente Javier Milei.
La baja del indicador responde a una mejora en la percepción de los inversores sobre la capacidad de pago de la Argentina y al fortalecimiento de la confianza en el programa económico del Gobierno nacional. Según analistas del mercado, uno de los factores clave fue la reciente mejora en la calificación crediticia del país.
En particular, la decisión de Standard & Poor’s de elevar la nota de la deuda argentina impulsó el interés de fondos internacionales, que ahora cuentan con mayores posibilidades de incrementar su exposición a activos nacionales.
Otro de los elementos que contribuyó al optimismo de los mercados es la percepción de que el Gobierno tiene prácticamente asegurados los recursos para afrontar los vencimientos de deuda previstos para julio. Según estimaciones difundidas por operadores financieros, el Tesoro dispone de fondos suficientes para cubrir gran parte de los compromisos inmediatos.
Con este escenario, en la City crece la expectativa de que el riesgo país pueda perforar la barrera psicológica de los 400 puntos, un nivel que Argentina no registra desde hace más de ocho años. La evolución del indicador es seguida de cerca porque representa una referencia clave para medir el costo del financiamiento externo del país.
Sin embargo, los analistas también advierten que persisten desafíos de mediano plazo. Entre ellos sobresalen los importantes vencimientos de deuda previstos para 2027, que obligarán al Gobierno a diseñar nuevas estrategias financieras o eventualmente regresar a los mercados internacionales para obtener financiamiento.
La caída del riesgo soberano también se refleja en una mejor performance de los bonos argentinos y en un mayor interés de los inversores por los activos locales, en un contexto en el que el mercado sigue de cerca la evolución de las cuentas públicas y las perspectivas de crecimiento económico.