Lunes 01 de Junio
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Salud y Bienestar > Salud auditiva

Hipoacusia e implantes cocleares: cuándo se indican y qué cambian

El doctor Orlando Nicolás Rodríguez explicó cuándo se indica un implante coclear y cómo mejora la comunicación, autonomía y bienestar.

Por Brenda Uñate
Hace 2 horas

El doctor Orlando Nicolás Rodríguez explicó cómo los implantes cocleares permiten recuperar la comunicación y mejorar la calidad de vida de personas con hipoacusia severa.

La pérdida de audición puede afectar mucho más que la capacidad de escuchar sonidos. También impacta en la comunicación, las relaciones sociales, la seguridad y la autonomía de las personas. En una entrevista realizada en el programa Salud & Bienestar, que se emite por HUARPE TV, el doctor Orlando Nicolás Rodríguez, otorrinolaringólogo, explicó cuándo la hipoacusia requiere tratamientos más avanzados y cómo los implantes cocleares pueden marcar una diferencia significativa en la vida de los pacientes.

“La hipoacusia es la pérdida de la capacidad auditiva de los seres humanos”, señaló el especialista. Esta condición puede manifestarse con dificultades para comprender conversaciones, trastornos en el desarrollo del lenguaje o problemas para relacionarse en la vida cotidiana.

En muchos casos, el primer paso para tratar la pérdida auditiva es el uso de audífonos. Sin embargo, cuando el daño en el oído interno es muy severo, estos dispositivos dejan de ser suficientes para garantizar una correcta estimulación auditiva.

Cuando los audífonos ya no alcanzan

Según explicó Rodríguez, existe un punto en el que las pérdidas auditivas son tan profundas que se necesita una alternativa más avanzada. “La amplificación de los sonidos con los audífonos no es suficiente. En este caso recurrimos a un escalón más arriba del tratamiento, que es la indicación y colocación de un implante coclear”, detalló.

El implante coclear es un dispositivo que capta los sonidos del ambiente y, mediante una intervención quirúrgica, permite estimular directamente el nervio auditivo. De esta manera, reemplaza la función del oído interno cuando este ya no puede transmitir adecuadamente la información sonora.

La indicación de este tratamiento se realiza luego de una evaluación interdisciplinaria. Otorrinolaringólogos y fonoaudiólogos analizan estudios específicos para determinar si el paciente realmente se beneficiará con el implante. “Todo paciente con pérdida auditiva severa o profunda que no se beneficia con el uso de audífonos convencionales puede ser candidato”, afirmó el profesional.

Una oportunidad para niños y adultos

Aunque muchas personas asocian la pérdida auditiva con la edad avanzada, la hipoacusia también puede estar presente desde el nacimiento. Por ese motivo, el especialista destacó la importancia de los controles auditivos tempranos y del screening neonatal.

“Si diagnosticamos a un paciente en los primeros años de vida y cumple los criterios para la colocación de un implante coclear, podemos estimular esa pérdida auditiva y evitar secuelas, principalmente en el desarrollo del lenguaje”, explicó.

El tratamiento no termina en el quirófano. La cirugía suele ser ambulatoria o requiere una internación breve, pero luego comienza una etapa fundamental: la rehabilitación. Semanas después de la intervención, los fonoaudiólogos activan y calibran el dispositivo de manera progresiva para lograr la mejor adaptación posible.

Los resultados suelen ser muy alentadores. En los adultos que alguna vez escucharon normalmente, la experiencia puede ser profundamente emotiva. “Volver a estar conectados con el mundo y escuchar sonidos que antes no escuchaban es maravilloso”, expresó Rodríguez.

Además de mejorar la comunicación, la recuperación auditiva ayuda a disminuir el aislamiento social y aporta mayor seguridad en actividades cotidianas. “Los pacientes pierden el miedo a salir a la calle porque vuelven a escuchar señales de alerta como la bocina de un auto”, ejemplificó.

Finalmente, el especialista remarcó la importancia de consultar ante cualquier sospecha de pérdida auditiva. “Mientras más temprano abordamos la pérdida auditiva, más fácil es adaptarse a los tratamientos y tenemos más posibilidades de disminuir las secuelas”, concluyó.

La detección precoz y el acceso a tratamientos adecuados pueden cambiar radicalmente la vida de quienes conviven con la hipoacusia, permitiéndoles recuperar no solo sonidos, sino también vínculos, confianza y calidad de vida.

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