Cultura
Indio Solari: el último adiós a una figura irrepetible
El histórico líder de Los Redonditos de Ricota murió a los 77 años. Miles de fanáticos lo despidieron con caravanas y homenajes en todo el país.
Carlos Alberto Solari, el Indio Solari, murió a los 77 años y dejó una huella imposible de borrar en la música argentina. Líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, referente cultural para varias generaciones y protagonista de uno de los fenómenos populares más singulares del país, fue despedido por una multitud que convirtió el duelo en una demostración masiva de afecto.
La noticia de su fallecimiento, ocurrido el viernes 5 de junio en su casa de Parque Leloir, conmocionó al mundo artístico y a millones de seguidores. Desde entonces, comenzaron a multiplicarse los homenajes espontáneos en distintos puntos de la Argentina. Sonaron sus canciones en plazas, parques y calles, mientras las redes sociales se llenaban de mensajes de despedida.
El momento más emotivo llegó durante el velorio público realizado en el microestadio José María Gatica, en Villa Domínico, Avellaneda. Miles de personas llegaron desde diferentes provincias para participar de la despedida. Las filas se extendieron por decenas de cuadras y obligaron a desplegar un amplio operativo de seguridad y asistencia sanitaria.
La escena recordó a las históricas convocatorias que marcaron la carrera del músico. Familias enteras, grupos de amigos y fanáticos de distintas edades compartieron horas de espera para acercarse al féretro. Muchos viajaron durante la noche para ser parte de lo que definieron como la última misa ricotera.
Entre lágrimas, abrazos y aplausos, la despedida estuvo acompañada por la música que convirtió al Indio en un símbolo del rock nacional. “Jijiji”, “Juguetes perdidos”, “La bestia pop” y “Un ángel para tu soledad” fueron algunos de los temas que resonaron durante toda la jornada.
“Le debíamos este abrazo colectivo”, expresó uno de los seguidores que llegó desde Olavarría para participar del homenaje. La sensación se repitió entre quienes consideraron que las canciones de Solari formaron parte de momentos decisivos de sus vidas.
Los tributos también se trasladaron a los escenarios. Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado realizaron un concierto homenaje en Comodoro Rivadavia, mientras artistas de distintos géneros recordaron públicamente al músico. En River Plate, Lali cerró su show con una versión de “Ji Ji Ji”, uno de los himnos más reconocidos de la historia del rock argentino.
Nacido en Paraná el 17 de enero de 1949, Solari construyó una trayectoria única. Junto a Los Redonditos de Ricota desarrolló un fenómeno cultural que desafió las reglas de la industria musical y estableció una relación directa con el público. Tras la separación de la banda en 2001, continuó una exitosa carrera solista sin perder capacidad de convocatoria.
Su muerte cierra un capítulo fundamental de la música argentina. Sin embargo, la multitud que colmó las calles de Avellaneda dejó en evidencia que su legado trasciende a la figura del artista. El Indio Solari fue despedido como vivió gran parte de su carrera: rodeado por una comunidad que encontró en sus canciones una forma de identidad, pertenencia y expresión colectiva.