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Infantino dio de baja el proyecto para abrir el Mundial a inversores privados
La iniciativa proponía incorporar inversión privada en la gestión comercial de las principales competiciones.
POR REDACCIÓN
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, decidió retirar el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que proponía crear una nueva empresa para gestionar los derechos comerciales de las principales competiciones del organismo y permitir el ingreso de inversores privados. La decisión llegó luego del fuerte rechazo expresado por distintas confederaciones y asociaciones nacionales.
La propuesta contemplaba la creación de una sociedad valuada en unos 20.000 millones de dólares, de la que se pondría a la venta entre el 20% y el 30% de participación a capitales privados. Según la FIFA, el objetivo era generar mayores ingresos para distribuir entre sus 211 federaciones miembro y fortalecer el desarrollo del fútbol en todo el mundo.
Sin embargo, el plan encontró una fuerte resistencia. La UEFA fue la primera en rechazar la iniciativa y advirtió que sus 55 asociaciones podrían dejar de participar en los torneos organizados por la FIFA si el proyecto avanzaba. Luego se sumaron la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol, que cuestionaron tanto el contenido de la propuesta como la falta de consultas previas.
Ante ese escenario, Infantino comunicó que el FIFA Forward Enterprise no continuará. "Esta propuesta no avanzará", afirmó el dirigente, quien explicó que la iniciativa solo sería impulsada si contaba con un respaldo mayoritario de las asociaciones miembro, algo que finalmente no ocurrió. También sostuvo que ahora buscará nuevas instancias de diálogo para alcanzar consensos sobre futuras reformas.
La marcha atrás representa uno de los mayores reveses políticos para Infantino desde que asumió la presidencia de la FIFA. El proyecto había generado una inédita tensión entre el organismo y varias de las principales confederaciones del mundo, que consideraban que abrir las competiciones a capitales privados podía afectar la gobernanza y el carácter universal del fútbol.