Departamentales > Capilla Villa Mercedes
La Iglesia defendió su actuación y mostró las gestiones por el templo en Jáchal
Tras los dichos del ministro Romero, el padre Gustavo Vaca presentó una cronología de cinco años de trámites y advirtió sobre declaraciones subjetivas.
La situación del Templo Nuestra Señora de las Mercedes, en el departamento de Jáchal, ha derivado en un complejo escenario de versiones cruzadas entre el Gobierno provincial y las autoridades eclesiásticas. Luego de que el ministro de Turismo, Cultura y Deporte, Guido Romero, negara la existencia de una orden de demolición vigente y anunciara una pausa de 30 días para evaluar alternativas técnicas, el párroco de Jáchal, Gustavo Vaca, rompió el silencio con un pormenorizado informe. A través de un comunicado público, el sacerdote presentó una secuencia certificada de actuaciones que se remonta a 2019, buscando transparentar un proceso que, según sus palabras, ha sido "doloroso" para la comunidad.
El cruce de versiones por la histórica capilla
La polémica se encendió cuando se difundió que la demolición del edificio, que data de 1886, era inminente debido a su avanzado deterioro estructural. Ante la presión de organizaciones civiles como Acodepas, el ministro Romero intervino asegurando que el objetivo primordial es evaluar todas las alternativas antes de cualquier medida irreversible. No obstante, el padre Vaca respondió con firmeza: “Considero oportuno expresar mi preocupación ante algunas declaraciones que, lejos de contribuir al discernimiento sereno, han tendido a subjetivar el proceso”. El sacerdote defendió la responsabilidad de quienes han trabajado en el caso durante los últimos cinco años.
Cinco años de gestiones: la cronología del padre Vaca
Para respaldar su postura, Vaca detalló un historial de gestiones que comenzó en noviembre de 2019, cuando el Consejo de Patrimonio propuso la declaratoria de "Solar Histórico", ley que fue sancionada poco después. Sin embargo, el punto de quiebre fue el terremoto del 18 de enero de 2021, con una magnitud de 6.4, que dejó al templo en una situación crítica. Apenas un mes después del sismo, el INPRES realizó un relevamiento y emitió un informe técnico contundente: era necesario "inhabilitar el templo para su acceso" debido al riesgo existente.
Desde ese momento, la administración parroquial inició un derrotero de pedidos de asistencia. En marzo de 2021, se solicitó formalmente que el edificio fuera declarado Monumento Histórico, pero la Dirección de Patrimonio negó dicha declaratoria en aquel entonces. En 2024 y 2025, las gestiones se intensificaron con pedidos de inspección a la Facultad de Arquitectura de la UNSJ y al Ministerio de Infraestructura. Según la cronología presentada, el proceso ha incluido visitas de especialistas, informes técnicos de la Subsecretaría de Arquitectura y reuniones de socialización con la comunidad y autoridades municipales de Jáchal.
Informes técnicos y el impacto estructural
El estado del edificio de adobe es calificado como "crítico" debido a fracturas profundas tanto horizontales como verticales, agravadas por la escasa consolidación del terreno. Vaca sostiene que la estructura está "fracturada completamente" y que la demolición se planteaba como la opción más sensata para evitar una tragedia humana. Incluso, en agosto de 2025, el párroco solicitó al intendente de Jáchal, Matías Espejo, el cierre perimetral del templo ante el peligro inminente de colapso que amenazaba no solo a los fieles, sino también a la comunidad de la Escuela 24 de Septiembre, ubicada en las inmediaciones.
El debate por el estatus de "Solar Histórico"
Uno de los puntos de mayor fricción legal y técnica es el alcance de la protección patrimonial. Mientras que desde el sector patrimonialista se considera al edificio un bien cultural irrenunciable, el párroco Vaca ha señalado que la declaración de "Solar Histórico" protege legalmente el suelo y no necesariamente la edificación de adobe en su estado actual, lo que permitiría una intervención radical o sustitución. Por su parte, el ministro Romero ha matizado esta postura, reconociendo que, aunque es propiedad del Arzobispado, constituye un patrimonio que requiere gestión conjunta.
En este contexto de incertidumbre, se llegó a un punto administrativo clave en abril de 2026, con la firma de un Convenio Marco de Asistencia entre el Ministerio de Infraestructura y el Arzobispado de San Juan de Cuyo. Este convenio fue ratificado por el gobernador Marcelo Orrego mediante el Decreto 00712 en mayo de 2026, lo que técnicamente respalda las actuaciones realizadas por la Iglesia hasta la fecha.
Un llamado al diálogo y la transparencia
La intervención oficial ha puesto en pausa el traslado de reliquias y antigüedades que el padre Vaca había programado hacia las capillas de Andacollo y San Isidro Labrador. El operativo buscaba resguardar un "archivo histórico sensible" antes de una eventual desaparición del edificio. Ahora, el futuro de la capilla depende de una mesa de diálogo que integrarán especialistas del INPRES, el Arzobispado, la Dirección de Patrimonio y el Ministerio de Infraestructura.
Finalmente, el padre Vaca exhortó a que los legítimos disensos se desarrollen con "madurez, ética institucional y auténtico espíritu de comunión", subrayando que la Iglesia nunca tuvo el ánimo de excluir a instituciones de buena voluntad. Mientras el Gobierno busca ganar tiempo para un análisis técnico profundo, la comunidad de Villa Mercedes espera una resolución que logre equilibrar la seguridad física de los ciudadanos con la preservación de su memoria identidad histórica.