País > Fentanilo adulterado
Tras la muerte del anestesista, el Sindicato de Farmacéuticos denuncia que existe de un “mercado negro” de drogas
Marcelo Peretta, secretario general del SAFyB advierte sobre faltante de analgésicos, narcóticos y anestésicos de los hospitales y clínicas y que terminan saliendo a la venta para personas adictas.
POR REDACCIÓN
El secretario general del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFyB), Marcelo Peretta, se hizo eco de las denuncias por el fentanilo adulterado y puso en agenda un tema que es clave y del cual pocos hablan, el “mercado negro” de drogas que producen los laboratorios argentinos.
Esto viene ocurriendo en referencia a la muerte del residente del Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia que fue encontrado muerto por una sobredosis de propofol y fentanilo, dos fármacos intravenosos que se utilizan en diferentes métodos anestésicos y en distintas dosis.
“Hace más de diez años que el Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos viene denunciando el abuso que hay sobre ciertos analgésicos, narcóticos y anestésicos. El robo que hay en centros hospitalarios y de salud, incluidas clínicas y farmacias para hacer fiestas sexuales, para venderle a adictos es enorme”, dijo Peretta.
“De hecho el escándalo del fentanilo está probado que se vendía por fuera del sistema hospitalario, es decir no sólo se les vendía a centros de salud el producto que no tenía la calidad adecuada, sino que además había partidas y lotes que no llegaban a los centros de salud y que entraban al mercado negro de la venta a quienes abusan y son adictos de estos productos”, afirmó el farmacéutico.
“Las actividades sexuales potenciadas por el uso de medicamentos es súper habitual. Es falso que la Argentina no sea como Estados Unidos y Los Ángeles donde se ven los efectos del fentanilo y el deterioro que produce”, señaló el titular del SAFyB.
Fentanilo mortal
El referente gremial del sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos no se quedó callado ante los casos de fentanilo que provocaron 173 muertes y que hoy impulsaron que la Auditoría General de la Nación (AGN) ponga los ojos sobre la desregulación de controles en la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
“Solamente recorriendo Constitución y debajo de las autopistas de CABA se prueba que hay abuso de este tipo de sustancias. La droga pasó ya de la cocaína y la marihuana y pasó a este tipo de medicamentos y drogas que producen este ´viaje´ por el cual uno se relaja, se seda, duerme, se levanta con energía y da un efecto placentero, aunque generando una adicción y una dependencia difícil de resolver”.
Las autoridades nacionales miran para otro lado sobre el mercado negro de drogas
Peretta también le apuntó al gobierno nacional y a los ministerios de Salud por ignorar las “alerta”. “Desde el Gobierno y desde los Ministerios no han hecho nada con estas alertas, aun cuando hemos hecho denuncias con nombre y apellido, y eso porque la industria farmacéutica que los vende no les interesa si el producto se utilizó para anestesiar, para calmar un dolor, para un paciente, para una fiesta sexual o para una persona adicta”.
“Nadie se pone la tarea de ponerle un freno a los laboratorios y esta práctica como se hace en otros países donde se le tienen que obligar a la trazabilidad del producto que venden a declarar quien vende, quien lo despensa y quien lo utiliza para garantizar que sea un circuito autorizado y no un circuito ilegal, es que estamos como estamos”, expresó Peretta.
Protocolos insuficientes
El titular del SAFyB le apuntó al ministerio que conduce Mario Lugones, que de hecho es el que está en la mira por las muertes con el fentanilo adulterado: “Acá el Ministerio de Salud no se mete en quién usa el fentanilo. No alcanza con los procedimientos que fijan que el medicamento tiene que estar bajo llave. Ese procedimiento es fácilmente violable, se abre el cajón se cambian las ampollas de fentanilo o de propofol y se las reemplaza por otras adulteradas, o lisa y llanamente desaparecen las unidades, se deja registro y después se pide más, porque siempre falta en el ámbito hospitalario”.
En este contexto, Peretta sostuvo que “hay un robo hormiga”. “La muerte del anestesista no es un caso aislado. No hay un protocolo de salud de Nación o de la ANMAT advirtiendo sobre los efectos secundarios o adictivos de esta sustancia”.