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Anunciaron una nueva carrera universitaria virtual, de dos años y con alta demanda
La propuesta académica comenzará en agosto de 2026 y busca formar profesionales en un área que, según estudios internacionales, no sería fácilmente reemplazable por inteligencia artificial.
POR REDACCIÓN
Mendoza incorporará desde agosto una nueva opción de formación universitaria vinculada con la seguridad pública. El anuncio fue realizado por el Instituto Universitario de Seguridad Pública (IUSP) durante la apertura del ciclo lectivo 2026, donde presentó esta licenciatura como una de las novedades académicas más importantes del año.
La nueva carrera será una Licenciatura en Seguridad Pública con modalidad cien por ciento a distancia. Tendrá una duración de dos años y estará pensada como un ciclo de complementación curricular para técnicos y profesionales del sector que busquen alcanzar un título de grado sin necesidad de asistir de manera presencial. Con esta incorporación, Mendoza ampliará la oferta educativa para quienes ya cuentan con estudios previos y buscan seguir formándose. Según se informó, el cursado se realizará a través de una plataforma virtual preparada con criterios pedagógicos y con acompañamiento permanente de tutores durante todo el recorrido académico.
El director general del IUSP, Alberto Rivero, remarcó la importancia de esta nueva propuesta y señaló que el instituto apunta a mantenerse actualizado en materia educativa. "El Instituto busca estar siempre a la vanguardia en educación. Queremos profesionales de Seguridad Pública cada vez mejor preparados para los tiempos que corren y las exigencias que tienen nuestras comunidades hoy", afirmó. Rivero también destacó el valor de la modalidad a distancia para ampliar el alcance de la formación. "Contar con la posibilidad de ofrecer una carrera de grado cien por ciento a distancia nos permite llegar a muchos más profesionales que puedan acceder a formación de excelencia y sumen a la seguridad pública mendocina", expresó.
Desde el instituto explicaron que esta alternativa busca dar respuesta a quienes no pueden cursar de manera presencial por cuestiones laborales, de horarios o de distancia. A la vez, remarcaron que la propuesta mantendrá los estándares académicos fijados junto con la Universidad Nacional de Cuyo. Podrán anotarse egresados de las tecnicaturas universitarias en Seguridad Pública y Penitenciaria del IUSP, sin importar el plan de estudios cursado. También estará abierta para quienes tengan tecnicaturas universitarias o terciarias en Seguridad o títulos afines de otras universidades o institutos, tanto públicos como privados. Además, podrán postularse personas con título terciario o universitario que trabajen en áreas relacionadas con la seguridad pública o privada. En esos casos, cada situación será analizada previamente por una comisión evaluadora.
El proceso de inscripción estará habilitado próximamente a través de la página oficial del IUSP. Allí, los aspirantes deberán completar sus datos y presentar la documentación que acredite el título previo. El inicio de clases está previsto para agosto de 2026 y las consultas podrán realizarse al correo electrónico habilitado para tal fin.
En cuanto a la salida laboral, estudios de la Organización Internacional del Trabajo, la OCDE y el Departamento de Justicia de Estados Unidos coinciden en que la inteligencia artificial no puede reemplazar por completo a los trabajadores de la seguridad. Los informes señalan que esta tecnología puede ayudar con algunas tareas puntuales, como revisar cámaras, analizar imágenes, reconocer patentes, ordenar información, elaborar reportes o detectar patrones de riesgo, pero no está en condiciones de asumir todo el trabajo que hoy hacen policías, guardias o agentes penitenciarios.
La OIT, en un estudio de 2025, ubicó a guardias de seguridad, policías y agentes penitenciarios entre las ocupaciones que no aparecen como altamente expuestas al reemplazo por inteligencia artificial generativa. La razón es que en seguridad siguen siendo centrales tareas humanas que una máquina no puede resolver por sí sola, como actuar con criterio en una situación tensa, tratar con personas, calmar conflictos, tomar decisiones con responsabilidad legal o intervenir en la calle. La propia OCDE remarca que, en estos casos, la IA debe servir para reforzar el juicio humano y no para reemplazarlo, y advierte que un mal uso de esta tecnología puede generar problemas graves, como errores de identificación, sesgos, falsos positivos o vigilancia excesiva. Por eso, incluso cuando se la incorpora al área de seguridad, la recomendación es que siempre exista supervisión humana.