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Provinciales > Historia de vida

Le detectaron cáncer "de milagro", siguió trabajando y hoy pide ayuda: la historia de Fabián

Alfredo Fabián Selva, jardinero desde hace tres décadas, superó un cáncer que fue detectado "de milagro". Tras la operación y el tratamiento oncológico, volvió a trabajar y hoy enfrenta una situación económica compleja.

Hace 2 horas
La historia de Fabián resaltá su voluntad contra todo pronóstico, y con la esperanza de cumplir su sueños y metas (Foto DIARIO HUARPE)

Cuando los médicos le dijeron que tenía un tumor maligno y que debían operarlo de urgencia, la vida de Alfredo Fabián Selva, de 48 años, cambió para siempre. DIARIO HUARPE dialogó con Selva, quien desde hace tres décadas se gana el pan como jardinero. Su realidad nunca fue sencilla: convive con una discapacidad en su pierna y problemas en la cadera que limitan su movilidad. Pese a las dificultades, por amor y solidaridad concurrió al hospital para realizarse estudios porque quería ser donante de un riñón para su sobrino. En esos análisis, como si le hubiese caído un balde de agua fría, se enteró de que tenía cáncer. “Me lo descubrieron porque justo iba a ser donante de sangre en mi sobrino... Me hicieron una ecografía y me saltó el tumor maligno”, explicó Selva.

Alfredo Fqabián Silva contó con humildad su historia. (Foto DIARIO HUARPE)

Sin embargo, Fabián, lejos de recordar estar afligido, expresó que 'fue un milagro' haberlo descubierto a tiempo. Cinco días después de quedar internado, lo operaron: le extirparon la vesícula y la mitad del hígado. El diagnóstico era claro y el tratamiento también: cirugía, quimioterapia y reposo absoluto durante al menos un año. Pero la realidad económica no le dio esa posibilidad.

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Volver a trabajar en plena recuperación

Apenas seis o siete meses después de la operación, Fabián volvió a salir a trabajar. Es jardinero desde hace más de tres décadas. Tiene una discapacidad en su pierna izquierda y problemas de cadera que limitan su movilidad, pero nunca dejó de generar el sustento diario.

“A los seis meses, siete meses ya empecé a salir a trabajar porque ya no me alcanzaba económicamente para comprar cosas a la casa, pagar fletes, todo eso”, contó Fabián.

Vive con su madre, que padece artrosis y depende completamente de él. No hay otro ingreso en el hogar. Entre medicamentos, alquiler y gastos básicos, el margen es mínimo. Su camioneta, herramienta fundamental para trasladar máquinas y herramientas, está rota. Sin dinero para repararla, tomó una decisión difícil.

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Su camioneta permanece estacionada rota en la puerta de su casa. (Foto DIARIO HUARPE)

“Si arreglo la camioneta no pago el alquiler, pago el alquiler y no arreglo la camioneta, así que prefiero pagar el alquiler y tener un techo”, explica.

Hoy se mueve en bicicleta, arrastrando un carro con sus herramientas o siendo llevado por algún pariente al lugar de trabajo, recorriendo casas en Chimbas y Rivadavia bajo el sol intenso. Lo hace aun después de haber terminado recientemente sus sesiones de quimioterapia.

Un carro de madera en donde lleva sus herramientas. (Foto DIARIO HUARPE)

Voluntad intacta

A pesar del dolor físico, del desgaste y del miedo que implicó enfrentar un cáncer agresivo, Fabián no se permitió bajar los brazos. Quienes lo conocen lo describen como un luchador incansable. Incluso después de lo vivido, mantiene su espíritu solidario intacto. “Cuando salga de estos temas que tengo yo, si lo puedo hacer donante otra vez al señor, lo voy a intentar”, afirma.

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Su mesa de trabajo donde él mismo arregla y condiciona sus máquinas para trabajar. (Foto DIARIO HUARPE)

Su historia comenzó a conocerse cuando un cliente lo filmó trabajando y el video se viralizó en redes sociales. Eso permitió que muchas personas que habían trabajado con él supieran lo que estaba atravesando y se acercaran para ayudar.

Gracias a esa difusión, un hombre llamado Daniel le donó un terreno en la zona de Médano de Oro. Sin embargo, el lote está ubicado en calle 11, lejos de su zona habitual de trabajo, y él no cuenta con movilidad propia para trasladarse hasta allí.

Las necesidades de hoy

El mayor sueño de Fabián es tener una casa propia para dejar de alquilar y garantizar estabilidad para él y su madre.

“Me dan una casita y no le pido más a nadie. Si llega eso, yo creo que voy a trabajar tranquilo”, dice con esperanza.

Fabián no eligió enfermarse, pero sí eligió no rendirse. Su historia no es solo la de un diagnóstico difícil, sino la de un hombre que, aun con la mitad de su hígado y el cuerpo golpeado, decidió seguir pedaleando y apostando a que todo algún día sea mejor.

Nota

Actualmente, necesita calzado ortopédico para su pie izquierdo (talle 42), ayuda para sostener el alquiler y recursos para reparar su camioneta, lo que le permitiría ampliar su radio de trabajo y mejorar sus ingresos. De otra forma, quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias Fabi.selva o comunicarse al +54 9 2644 59-7787.

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