Miércoles 27 de Mayo
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Virales > Neurociencia

Luigi Ferini: “Cuando envejecemos nos acostamos y levantamos más temprano"

Descubre cómo el sistema glinfático limpia tu cerebro mientras descansas y por qué el sueño cambia con el tiempo.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El sistema glinfático elimina proteínas dañinas durante el descanso.

Con el paso de los años, el reloj biológico interno experimenta transformaciones profundas que afectan nuestra calidad de vida. El neurólogo Luigi Ferini Strambi, jefe del Centro de Medicina del Sueño del IRCCS Ospedale San Raffaele en Italia, explica que este fenómeno se conoce como adelanto de fase.

Según el experto, “A medida que envejecemos tendemos a acostarnos y levantarnos más temprano, esto se debe a que el pico mínimo de temperatura corporal se produce más temprano y modifica los horarios de sueño y vigilia”.

Este cambio biológico provoca que el sueño se vuelva más ligero y se multipliquen los despertares durante la noche, fragmentando el descanso necesario. Mientras que los adultos jóvenes suelen completar cinco ciclos nocturnos de entre 90 y 110 minutos, con el envejecimiento disminuyen la cantidad y la duración de estos periodos.

Además, existen variaciones según el sexo: los hombres suelen perder una mayor cantidad de sueño profundo, mientras que en las mujeres se reduce la fase REM, que en la juventud representa el 25 por ciento del tiempo total.

La importancia de la etapa tres, conocida como sueño profundo, radica en su función reparadora. Ferini Strambi, quien ha publicado más de 334 artículos científicos, destaca el papel del sistema glinfático en la eliminación de proteínas dañinas como el beta-amiloide, vinculadas al Alzheimer.

Sin un descanso adecuado, la consolidación de la memoria y la reparación de los tejidos se ven comprometidas. Los cambios en el electroencefalograma muestran una menor amplitud que se asocia con la capacidad cognitiva del individuo.

Para proteger la salud cerebral, los especialistas sugieren mantener hábitos regulares y limitar las siestas diurnas. Una de las claves principales es eliminar estímulos como el celular o la televisión antes de acostarse.

Al respecto, los expertos aseguran que “Eso es un error, porque una correcta higiene del sueño implica asociar el sueño únicamente con la cama”. Factores como la oscuridad total, el silencio y el uso de máscaras para la luz matinal son herramientas esenciales para mejorar la calidad del reposo y garantizar una madurez saludable.

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