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Corpus Christi: entronizaron una reliquia de Carlo Acutis y sumaron nuevos acólitos
La solemnidad eucarística reunió a cientos de fieles en el atrio de la Catedral. Durante la misa, monseñor Jorge Lozano llamó a reconocer a Cristo en la Eucaristía, en la comunidad y en los más pobres.
POR REDACCIÓN
La Iglesia sanjuanina vivió este domingo una de las celebraciones más importantes de su calendario litúrgico con la solemnidad de Corpus Christi, que reunió a cientos de fieles en el atrio de la Iglesia Catedral para participar de la Santa Misa y la posterior procesión con el Santísimo Sacramento por las calles del microcentro.
La celebración estuvo presidida por el arzobispo de San Juan de Cuyo, Jorge Lozano, acompañado por los obispos auxiliares Gustavo Manuel Larrazábal y Mario Robles. La jornada tuvo como uno de sus momentos más significativos la entronización de una reliquia de Carlo Acutis, un fragmento de cabello del joven santo italiano cuya devoción crece entre las nuevas generaciones católicas.
La elección de Corpus Christi para la entronización tuvo un fuerte significado espiritual. Acutis, fallecido a los 15 años y canonizado en 2025, dedicó gran parte de su vida a difundir la fe a través de internet y mantuvo una profunda devoción por la Eucaristía, a la que definía como su "autopista hacia el cielo".
Las tres dimensiones del Cuerpo de Cristo
Durante la homilía, monseñor Lozano invitó a profundizar en el sentido de la festividad y explicó que la Iglesia celebra a Cristo en tres dimensiones inseparables.
En primer lugar, se refirió al Cuerpo Eucarístico, es decir, la presencia real de Jesús en el sacramento del altar. Recordó que cada vez que los fieles responden "Amén" al recibir la comunión expresan su fe en esa presencia.
Luego habló del Cuerpo Eclesial, la Iglesia entendida como comunidad de creyentes. Citando a San Pablo, señaló que quienes comparten un mismo pan forman un solo cuerpo y remarcó que no es posible vivir en comunión con Cristo sin vivir también en comunión con la comunidad cristiana.
Finalmente, puso el acento en la presencia de Cristo en los pobres, los enfermos, los privados de libertad y todas las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. En ese sentido, sostuvo que la fe eucarística debe traducirse en gestos concretos de cercanía y servicio.
"Todos somos Cáritas"
La celebración coincidió con la Colecta Anual de Cáritas, motivo por el cual el arzobispo realizó un llamado especial a la solidaridad.
"Todos nosotros tenemos que levantar la mano porque todos somos Cáritas", expresó durante su mensaje. Además, recordó que la asistencia a los más necesitados no es una tarea exclusiva de algunos voluntarios sino una responsabilidad compartida por toda la Iglesia.
El planteo estuvo en sintonía con la reciente enseñanza del papa León XIV sobre la necesidad de fortalecer una espiritualidad eucarística capaz de acercarse a quienes viven situaciones de mayor fragilidad.
Nuevos acólitos para la Iglesia sanjuanina
La jornada también estuvo marcada por otro acontecimiento importante para la arquidiócesis. Los laicos Franco y Gonzalo recibieron el ministerio del acolitado, un servicio estrechamente vinculado a la preparación del altar y a la distribución de la comunión, especialmente entre enfermos y personas mayores.
La institución de nuevos acólitos fue recibida con alegría por la comunidad, que acompañó el compromiso asumido por ambos servidores durante la celebración.
La huella de Carlo Acutis
La entronización de la reliquia de Carlo Acutis cerró uno de los momentos más emotivos de la jornada. Al dirigirse especialmente a los jóvenes, Lozano recordó una de las frases más conocidas del santo italiano: "Todos nacemos como originales, pero a veces elegimos ser fotocopias".
La presencia de la reliquia en la Catedral convierte al principal templo sanjuanino en un nuevo espacio de veneración para quienes encuentran en Acutis un modelo de santidad contemporánea, capaz de unir la fe, la vida cotidiana y el uso de las nuevas tecnologías para evangelizar.
Tras la Eucaristía, sacerdotes, religiosos y fieles participaron de la tradicional procesión alrededor de la plaza principal, acompañando al Santísimo Sacramento en una manifestación pública de fe que puso fin a una celebración marcada por la adoración, la comunión y el compromiso con los más necesitados.