Deportes > Increíble
De campeón con Boca a una empresa de demolición, la historia de Facundo Imboden
El ex defensor de Boca Juniors lidera una empresa familiar de obras mientras entrena a niños en un club de Ituzaingó.
POR REDACCIÓN
Facundo Imboden, de 46 años, atraviesa una realidad alejada de las luces de los estadios pero conectada a su historia familiar. Tras una trayectoria de 12 años como profesional, el ex defensor lidera hoy su propia empresa de demoliciones en Buenos Aires.
Sobre su decisión de dedicarse al fútbol frente a otros deportes, el protagonista admitió que "Por suerte, decidí bien y pude hacer una carrera de doce años jugando profesionalmente". En cuanto a la influencia de su padre, señaló que "Capaz que inconscientemente sí, pero es el deporte que a mí más me gusta".
Actualmente, sobre su transición laboral, relató que "Mis amigos me cargan porque dicen que, cuando yo jugaba al fútbol, tiraba jugadores porque les pegaba patadas y ahora tiro casas abajo para que hagan edificios. Sigo un poco en el rubro, ja".
Su camino comenzó a los nueve años en Boca Juniors, club donde debutó en primera división a los 20 años bajo la tutela de Carlos Bianchi. Al cambiar de posición en las inferiores, recordó que "Obviamente le dije que sí porque quería jugar".
En aquel equipo multicampeón compartió vestuario con referentes como Juan Román Riquelme y Martín Palermo. Al recordar la gestión del entrenador, Imboden destacó que "La mejor es tener a todo el plantel de la misma manera. Obviamente que él tenía un plantel titular, que en su momento ha ganado todo en Boca, pero a los suplentes también los veía de la misma manera que a los titulares". Asimismo, mantiene presente una enseñanza del técnico quien aseguraba que "El tren pasa una vez sola y hay que aprovecharlo. Si no te subís, pasa, y no tenés otra oportunidad".
La carrera del ex zaguero incluyó pasos por Chile, donde en 2006 protagonizó una anécdota singular con Diego Maradona. Durante un amistoso, el astro mundial utilizó el calzado de Imboden para jugar. El ex jugador detalló que "En el vestuario le tuve que conseguir unos botines de su marca, que yo justo era auspiciado también por la misma y él no tenía botines". Además, su nivel en Universidad Católica despertó el interés de Marcelo Bielsa para integrarlo a la selección chilena, aunque los plazos de nacionalización impidieron el llamado.
Actualmente, su rutina comienza a las cinco y media de la mañana para coordinar las obras en Palermo. Respecto a su aprendizaje en el negocio, aseguró que "Hoy puedo decir que la puedo manejar yo tranquilamente".
Por la tarde, se traslada a Ituzaingó para dirigir a niños de 4 a 12 años en el club de su infancia. El retiro llegó en 2012 de forma inesperada cuando regresó al país para cuidar a su padre, quien había sufrido un infarto. Pese a no haber tenido una despedida oficial, Imboden valora su presente donde combina el legado comercial de su progenitor con la formación de nuevas generaciones de futbolistas.