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Judiciales > Indignante

Dos jubiladas fueron estafadas con la misma modalidad en una semana

Los hechos ocurrieron en Rivadavia. Los delincuentes simularon internaciones de sus hijos para pedir dinero urgente. En total, se llevaron $500.000 y pertenencias.

POR REDACCIÓN

Hace 7 horas
Dos jubiladas fueron estafadas con el mismo cuento en Rivadavia. (Ilustrativo)
 

En apenas una semana, dos jubiladas de San Juan fueron víctimas de una misma modalidad de estafa telefónica que apela al miedo y la desesperación: delincuentes simulan una falsa internación de familiares para exigir dinero urgente. Ambos casos ocurrieron en el departamento Rivadavia y son investigados por la Justicia.

El hecho más reciente se registró este miércoles y tuvo como víctima a una mujer de 83 años domiciliada en el barrio Natania 15. Según denunció, recibió un llamado en su teléfono fijo de un hombre que se hizo pasar por su hijo, quien le aseguró que estaba internado y debía ser operado de urgencia de la vesícula.

Durante la comunicación, que nunca se interrumpió, intervino una segunda persona que dijo ser médico y solicitó colaboración para tranquilizar al supuesto paciente, reforzando el engaño. Los delincuentes pidieron dinero y también ropa, zapatillas, sábanas y otros elementos personales.

Minutos después, le indicaron que una persona pasaría a retirar las pertenencias. Al salir de su vivienda, la mujer entregó $100.000 en efectivo, además de ropa y artículos personales, a un hombre de entre 40 y 45 años que se movilizaba en una moto 110 cc.

La estafa se descubrió cuando familiares lograron comunicarse con el verdadero hijo, quien confirmó que nunca había estado internado ni había solicitado ayuda.

El caso guarda una marcada similitud con otro ocurrido el 10 de junio en Villa Los Lirios, también en Rivadavia, donde una jubilada de 72 años fue engañada con el mismo ardid. En esa oportunidad, un supuesto secretario de un hospital le informó sobre una grave situación médica de su hijo y luego otra persona simuló ser el propio familiar, pidiendo dinero de urgencia.

La mujer reunió $400.000 en efectivo, además de sábanas y un toallón, y entregó todo a un hombre que llegó en moto, creyendo que ayudaba a su hijo. La maniobra quedó al descubierto poco después, cuando se comprobó que el familiar estaba en perfecto estado de salud.

Ambos episodios presentan un patrón idéntico: llamadas a teléfonos fijos, supuestas internaciones, intervención de falsos médicos o personal de clínicas, pedidos de dinero urgente y la recolección de efectivo y objetos por parte de un cómplice en moto. La investigación busca ahora identificar a los responsables de esta modalidad delictiva que vuelve a poner en alerta a la comunidad.

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