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Indagan al empresario acusado de abusar a los compañeros de sus hijos del colegio
El empresario Marcelo Porcel deberá responder este miércoles por las acusaciones de abuso sexual contra una decena de menores.
POR REDACCIÓN
El empresario Marcelo Porcel deberá comparecer este miércoles ante la justicia para prestar declaración indagatoria en el marco de una causa que lo acusa de abusar sexualmente de los compañeros de sus hijos del colegio Palermo Chico. La audiencia, pautada para las 10 de la mañana, se realizará de manera virtual y sin medidas restrictivas de libertad para el imputado.
La denuncia: fiestas, alcohol y abusos sistemáticos
La investigación se inició el 5 de julio de 2024, cuando Porcel fue denunciado por llevar a los amigos de sus hijos a su domicilio de la calle Godoy Cruz y a su oficina de Avenida del Libertador, en el barrio porteño de Retiro. En esos lugares, según consta en la causa a la que tuvo acceso Infobae, el empresario organizaba "reuniones y fiestas" con los menores.
De acuerdo con el expediente, Porcel incitaba a los adolescentes a desnudarse o les efectuaba masajes con cremas en piernas y espaldas, llegando en algunas ocasiones a tocar o rozar las partes pudendas de sus cuerpos. Además, les ofrecía dinero para que bebieran alcohol y realizaran apuestas clandestinas.
Diez víctimas y nueve familias querellantes
A 1 año, 8 meses y 13 días del inicio de la causa, el número de víctimas asciende a diez adolescentes. Son nueve las familias que se presentaron como querellantes, dado que dos de los chicos son hermanos, mientras que otro joven denunció pero no se constituyó formalmente en la causa. Todos ellos son patrocinados por el abogado Pablo Hawlena Gianotti.
El fiscal Pablo Turano, titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°1, solicitó la indagatoria del empresario, y el juez Carlos Bruniard, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50, convocó a Porcel para este miércoles.
Los delitos imputados
El empresario, de 51 años y asistido por el abogado Roberto Rallin, deberá responder por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por la multiplicidad de víctimas, corrupción de menores agravada y producción de representaciones de menores de 18 años de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales.
El fiscal Turano solicitó en su requerimiento que no se apliquen medidas restrictivas como la detención, la retención de pasaporte o la prohibición de salida del país, condición que no dejó conforme a una parte de la querella pero que no impide que el proceso avance con la indagatoria.
El modus operandi del acusado
El expediente se centra en los hechos ocurridos entre 2022 y 2024 y describe que el imputado tenía como metodología captar la confianza de los amigos de sus hijos para luego llevarlos a sus domicilios y a su lugar de trabajo. Allí organizaba reuniones y fiestas en las que les proveía alcohol, organizaba juegos, los empujaba a realizar apuestas online y proponía desafíos con recompensas en dinero.
Para el fiscal, todo se llevó a cabo "de manera sistemática, organizada y premeditada, aprovechando los momentos en que los damnificados estaban bajo su guarda provisoria". Las conductas se desarrollaban en contextos donde el imputado tenía el control absoluto, habiendo captado también la confianza de los padres de los chicos.
Las medidas judiciales y las pruebas
Desde el inicio de la causa, el juez Bruniard impuso a Porcel una restricción perimetral de 300 metros con las víctimas, con el Colegio Palermo Chico y con el club GEBA, donde los chicos realizan actividades deportivas.
Además, se ordenaron allanamientos en las propiedades y la oficina del empresario, donde se secuestraron computadoras y teléfonos celulares. En dos de los dispositivos, los peritos hallaron tres imágenes clave: un chico duchándose y otro en calzoncillos frente a una cama, como si estuviera cambiándose. Dos de esas fotografías fueron reconocidas por uno de los denunciantes y por sus padres.
Los testimonios en cámara Gesell
Todos los menores involucrados pasaron por el sistema de cámara Gesell. Los últimos tres denunciantes se presentaron en diciembre pasado, luego del primer pedido de indagatoria del fiscal, lo que demoró la convocatoria. Tras declarar en enero, una fuente del caso reveló a Infobae: "Todos los chicos tuvieron el mismo relato genérico. Hablaron del dinero y del alcohol y de los masajes en las piernas, en donde hubo un rozamiento de un testículo".
En un testimonio particular, un menor relató que creyó que, cuando el empresario subió la mano y lo tocó, no fue con intención, pero que a los meses, al verlo nuevamente y percibir su mirada, se dio cuenta de que el roce no había sido casual.
Otro de los adolescentes contó que estaban en uno de los dormitorios del departamento principal de Porcel, prestos para irse a dormir y en calzoncillos, cuando entró el padre de su amigo, apagó la luz y comenzó a hacerle masajes a otro chico. Cuando el hombre se retiró, el chico que había sido masajeado le dijo al hijo del empresario: "Che, tu viejo me tocó".
Las pericias psicológicas
Las pericias psicológicas realizadas por profesionales del Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional a cuatro de los primeros siete denunciantes también forman parte del expediente. Sobre uno de los menores, los expertos señalaron: "En el marco de las reuniones, el padre de su amigo ofrecía grandes sumas de dinero como recompensa a distintos desafíos que el hombre proponía. Estas situaciones, en particular, le generaron bastante incomodidad y le parecieron desajustadas por parte del adulto".
Respecto a otro adolescente, los profesionales destacaron que "llegó a sentirse presionado por parte del adulto a cargo, quien lo incitaba y desafiaba a seguridad", en clara referencia a Porcel.