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La Casa Blanca comparó a inmigrantes ilegales con “aliens”
Funcionarios de la Casa Blanca utilizaron el término “aliens” para referirse a inmigrantes ilegales y aseguraron que “no pertenecen aquí”.
POR REDACCIÓN
Una nueva polémica sacudió a la política estadounidense luego de que funcionarios de la Casa Blanca utilizaran expresiones extremadamente duras para referirse a los inmigrantes ilegales. Durante una conferencia oficial, voceros del gobierno compararon a los migrantes indocumentados con “aliens” y afirmaron que “no pertenecen aquí”, lo que generó una fuerte ola de críticas en distintos sectores políticos y sociales.
El término “alien” tiene uso legal en la legislación migratoria estadounidense para referirse a ciudadanos extranjeros. Sin embargo, su utilización pública suele ser cuestionada porque también significa “extraterrestre” en inglés y es considerada por organizaciones de derechos humanos como una expresión deshumanizante hacia los migrantes.
Las declaraciones se dieron en el marco del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por la administración de Donald Trump durante la campaña presidencial y en medio de nuevos operativos de deportación masiva en distintas ciudades del país. Funcionarios del gobierno defendieron el uso del término y aseguraron que simplemente se trata de “lenguaje jurídico”.
No obstante, organizaciones civiles y referentes demócratas reaccionaron rápidamente. Distintos dirigentes acusaron a la Casa Blanca de promover discursos xenófobos y alimentar el rechazo social hacia las comunidades migrantes. “No son aliens, son personas”, escribió en redes la congresista Alexandria Ocasio-Cortez tras conocerse las declaraciones.
En paralelo, agrupaciones defensoras de inmigrantes advirtieron que este tipo de mensajes pueden incrementar la discriminación y la violencia contra extranjeros, especialmente contra comunidades latinoamericanas que viven en Estados Unidos sin regularizar su situación migratoria.
La cuestión migratoria volvió a convertirse en uno de los ejes centrales de la campaña política estadounidense. Trump prometió reforzar el muro fronterizo con México, ampliar las deportaciones y endurecer aún más las condiciones para solicitar asilo. Sus seguidores sostienen que las medidas son necesarias para combatir el crimen y proteger el empleo local.
Mientras tanto, el debate sobre el lenguaje utilizado por la administración republicana continúa creciendo en Estados Unidos. Analistas políticos consideran que este tipo de declaraciones profundizan la polarización interna y aumentan la tensión social en torno a la inmigración, uno de los temas más sensibles del escenario político norteamericano.