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Femicidio de Gemma: dictaron un año de prisión preventiva para el acusado
El juez López Martí hizo lugar al pedido de la Fiscalía y ordenó un año de prisión preventiva para Matías Ezequiel Marín. La defensa había solicitado una medida más morigerada.
POR REDACCIÓN
La Justicia ordenó un año de prisión preventiva para Matías Ezequiel Marín, acusado por el femicidio de Gemma Gisela Álvarez. La resolución fue dictada este viernes por el juez de Garantías López Martí, quien hizo lugar al planteo del Ministerio Público Fiscal y rechazó el pedido de la defensa para que el imputado permaneciera internado bajo una medida menos restrictiva.
Durante la audiencia de formalización, además, la Fiscalía solicitó un año para desarrollar la investigación penal preparatoria y reunir las pruebas necesarias para sostener una acusación que podría derivar en una condena a prisión perpetua.
Marín fue imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido en un contexto de violencia de género, además del delito de incumplimiento de una orden judicial.
El fiscal Nicolás Schiattino y el ayudante fiscal Rodrigo Cabral expusieron que la investigación llevaba apenas unas 36 horas y que todavía resta producir una importante cantidad de pruebas. Por ese motivo solicitaron un año para completar la investigación.
La calificación elegida por el Ministerio Público Fiscal contempla como única pena la prisión perpetua. Sin embargo, para sostenerla en una futura instancia de juicio, los investigadores deberán completar pericias, declaraciones testimoniales y el análisis de los elementos secuestrados.
El juez hizo lugar al pedido de la Fiscalía
Tras escuchar a las partes, el juez López Martí resolvió abrir la investigación penal preparatoria y hacer lugar al planteo fiscal. En ese marco, ordenó que Marín permanezca un año en prisión preventiva y sea trasladado al Servicio Penitenciario Provincial, donde continuará detenido mientras avanza la causa.
En su resolución, el magistrado entendió que, por la gravedad de los delitos atribuidos y el estado inicial de la investigación, la prisión preventiva era la medida adecuada para garantizar el desarrollo del proceso.
La defensa pidió una medida menos gravosa
Durante la audiencia, la defensora oficial Laura Noriega se opuso al pedido de la Fiscalía respecto de la prisión preventiva.
La letrada solicitó que el plazo de la medida cautelar fuera de tres meses y propuso una alternativa menos restrictiva debido al estado de salud de Marín, quien se había autoinfligido lesiones tras el hecho.
Como parte de ese planteo, pidió que el imputado permaneciera internado en el Hospital Marcial Quiroga o en el Hospital Julieta Lanteri, argumentando que esa modalidad permitía preservar su integridad física mientras continuaba el proceso judicial.
Sin embargo, el juez rechazó ese planteo y accedió al pedido formulado por el Ministerio Público Fiscal.
Las pruebas que buscará la Fiscalía
Entre las medidas pendientes aparecen las declaraciones de familiares de Gemma y del imputado, compañeros de trabajo y otras personas que podrían aportar información sobre el hecho y el contexto previo.
También se realizarán pericias genéticas sobre el arma blanca secuestrada, el Volkswagen Gol Trend que conducía Marín y los demás elementos incorporados a la causa. Los investigadores buscarán determinar la existencia de rastros que permitan reconstruir con mayor precisión lo ocurrido.
Además, se analizarán las pruebas reunidas a partir de las denuncias que Gemma había realizado antes del crimen. La mujer había aportado capturas de pantalla y audios vinculados con amenazas, hostigamiento y situaciones de violencia psicológica.
Una evaluación profesional incorporada al expediente había establecido que atravesaba una situación de riesgo alto. La Justicia también había otorgado medidas de protección que fueron notificadas a Marín durante los primeros días de julio.
La reconstrucción del ataque
De acuerdo con la hipótesis fiscal, Marín habría esperado que Gemma saliera de su vivienda para dirigirse a trabajar y comenzó a seguirla en un Volkswagen Gol Trend blanco.
La mujer circulaba en motocicleta por avenida Costanera cuando el imputado habría realizado una maniobra que provocó su caída sobre la banquina. Luego, según la acusación, descendió del automóvil y la atacó con un arma blanca.
Una cámara de seguridad registró el paso de la motocicleta y, detrás, el vehículo conducido por Marín. La Fiscalía incorporó esas imágenes como uno de los elementos centrales para sostener la existencia de una persecución previa.
Con la investigación ya formalizada y la prisión preventiva confirmada por el juez López Martí, el Ministerio Público Fiscal dispondrá de un año para reunir las pruebas con las que buscará llevar a juicio a Marín por un delito que prevé como única pena la prisión perpetua.