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Obesidad en San Juan: “La obesidad es una enfermedad compleja, crónica y multifactorial”
La obesidad es una enfermedad crónica. Una nutricionista de San Juan explicó la importancia del diagnóstico integral, el cambio de hábitos y el uso responsable de nuevas terapias, como las inyecciones para bajar de peso.
La obesidad es hoy una de las principales preocupaciones en enfermedades crónicas a nivel mundial. En Argentina, las cifras reflejan una realidad alarmante: cerca del 80% de la población presenta sobrepeso y alrededor del 40% vive con obesidad. San Juan como provincia no escapa a esa realidad, es por eso que en el contexto del pasado 4 de marzo se conmemoró el Día Mundial de la Obesidad, una nutricionista especializada hace más de 17 años en el tratamiento de la obesidad y sus patologías asociadas resaltó cuáles son los tratamientos más efectivos para tratarla, incluído el uso de inyecciones para bajar de peso.
“La obesidad es una enfermedad compleja, crónica y multifactorial”, explicó la licenciada Celina Moreta, nutricionista especializada en obesidad, a DIARIO HUARPE. Según la especialista, la patología no puede reducirse únicamente a la voluntad de las personas ni a la alimentación, sino que involucra factores genéticos, metabólicos, psicológicos y sociales.
Moreta trabaja en el tratamiento de la obesidad y sus patologías asociadas con un enfoque interdisciplinario junto a médicos, psicólogos y otros profesionales de la salud.
Nuevos criterios para diagnosticar la obesidad
Uno de los cambios recientes en el abordaje de esta enfermedad tiene que ver con la forma de diagnosticarla. Durante muchos años, el principal indicador fue el índice de masa corporal (IMC), que relaciona el peso con la altura de la persona. Sin embargo, en los últimos años la comunidad científica comenzó a considerar otros factores.
“Antes se diagnosticaba solamente con el índice de masa corporal. Hoy también se analiza la cantidad de grasa corporal que tiene la persona y se habla de obesidad clínica o preclínica”, explicó Moreta.
En este nuevo enfoque, no solo importa el peso, sino también la composición corporal. Una mayor proporción de grasa y menor masa muscular puede implicar mayores riesgos para la salud.
Otro de los aspectos que preocupa a los especialistas es el aumento de la obesidad infantil. Según Moreta, el entorno familiar juega un papel determinante en el desarrollo de la enfermedad.
Cuando la obesidad aparece a edades tempranas, aumentan las probabilidades de sufrir enfermedades asociadas en la adultez, como diabetes tipo 2, trastornos cardiovasculares o problemas articulares.
Para realizar un diagnóstico completo, los especialistas también solicitan estudios médicos que permitan detectar alteraciones en colesterol, glucosa o triglicéridos, además de deficiencias vitamínicas u otros indicadores metabólicos.
Un tratamiento que requiere varios profesionales
Debido a su complejidad, la obesidad no puede tratarse con una única estrategia. Los especialistas coinciden en que el abordaje debe ser integral y sostenido en el tiempo.
“El tratamiento tiene que ser interdisciplinario. La persona necesita un médico, un nutricionista, muchas veces un psicólogo y otros profesionales que acompañen el proceso”, señaló la nutricionista.
El primer objetivo suele ser modificar hábitos alimentarios y promover la actividad física. No se trata de dietas restrictivas, sino de cambios progresivos que permitan sostener un estilo de vida más saludable.
“Una alimentación saludable no significa que la persona nunca más pueda comer un asado o compartir una comida familiar. Lo importante es la frecuencia, las porciones y el equilibrio”, explicó.
Inyecciones para bajar de peso: una herramienta, no la solución mágica
En los últimos años, la aparición de medicamentos inyectables para bajar de peso generó gran interés y también controversias. Estas terapias actúan sobre el sistema nervioso central, ayudando a regular el apetito y la sensación de saciedad. Sin embargo, Moreta advirtió que su uso debe ser siempre supervisado por profesionales.
“Es una herramienta más dentro del tratamiento. Pero no reemplaza el cambio de hábitos ni el acompañamiento del equipo médico”, explicó.
Según detalló, la indicación de estos medicamentos depende de la evaluación individual de cada paciente y solo puede realizarla un médico. Además, el tratamiento requiere controles periódicos para evitar complicaciones. La automedicación, en cambio, puede resultar peligrosa.
“Si no se acompaña con un plan alimentario y controles adecuados, puede generar problemas como anemia, hipoglucemia, cálculos biliares o trastornos gastrointestinales”, advirtió.
La importancia del seguimiento y la prevención
Para los especialistas, uno de los principales desafíos es sostener los tratamientos en el tiempo. Es frecuente que los pacientes tengan altibajos, con períodos de descenso y aumento de peso.
“Lo importante es mantener el vínculo con el equipo de salud. Si la persona se aleja del tratamiento, es más probable que los kilos vuelvan”, explicó Moreta. “El primer paso siempre es consultar a un especialista. Con acompañamiento profesional, cambios de hábitos y seguimiento médico, es posible mejorar la salud y la calidad de vida”, concluyó.