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Perú vota presidente entre Fujimori y Sánchez tras una década de crisis
Más de 27 millones de peruanos concurren este domingo a las urnas para definir quién conducirá el país en los próximos años.
POR REDACCIÓN
Perú celebra este domingo una elección presidencial decisiva que marcará el rumbo político del país y definirá a su noveno presidente en apenas diez años. Más de 27,3 millones de ciudadanos están habilitados para votar en una segunda vuelta que enfrenta a la candidata conservadora Keiko Fujimori y al dirigente de izquierda Roberto Sánchez, en una contienda sin un favorito claro y atravesada por una profunda crisis institucional.
La elección se desarrolla en un contexto de fuerte desgaste de la dirigencia política, con una ciudadanía que ha visto desfilar numerosos mandatarios en la última década producto de destituciones, renuncias, crisis parlamentarias y conflictos institucionales. La inestabilidad se convirtió en una de las principales preocupaciones de los peruanos y es uno de los ejes centrales de la campaña.
Fujimori, líder de Fuerza Popular e hija del expresidente Alberto Fujimori, busca regresar al poder con una propuesta basada en el fortalecimiento de la seguridad, el impulso a la inversión privada y la recuperación económica. Del otro lado aparece Sánchez, representante de Juntos por el Perú y cercano políticamente al expresidente Pedro Castillo, quien propone una mayor intervención estatal y reformas estructurales para atender las demandas de los sectores más vulnerables.
Las encuestas previas mostraron un escenario de empate técnico, con un importante porcentaje de indecisos que podría inclinar el resultado. Analistas consideran que la elección refleja dos visiones contrapuestas sobre el futuro del país y pone en juego no solo un cambio de gobierno, sino también la posibilidad de recuperar la estabilidad institucional tras años de turbulencias políticas.
La preocupación por la inseguridad, el crecimiento del crimen organizado, la corrupción y el deterioro de la confianza en las instituciones dominó la campaña electoral. Quien resulte ganador deberá además gobernar con un Congreso fragmentado y enfrentar el desafío de reconstruir la credibilidad del sistema político peruano.
Con los centros de votación abiertos desde las primeras horas del día, Perú vuelve a poner a prueba su sistema democrático en una jornada observada con atención por toda la región. El resultado definirá si el país retorna al fujimorismo después de 25 años o si vuelve a apostar por un proyecto político identificado con la izquierda.