Publicidad
Publicidad

Mundo > Historias

Tiene 80 años y vive solo en una casa de barro de 1920: cocina a leña y saca agua del pozo

Francisco Matías, de 80 años, habita en soledad la casa de adobe que su padre construyó en 1920 en Hidrolandia, Brasil. Sin agua corriente ni electricidad, extrae agua de un pozo, cocina en una estufa a leña y mantiene una rutina de trabajo físico que atribuye a su longevidad y buena salud.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
La historia del hombre de 80 años que vive en una casa centenaria sin luz ni agua. FOTO: Gentileza

En la era de la hiperconectividad y la automatización, la historia de Francisco Matías, un brasileño de 80 años conocido como “Seu Chiquinho”, se ha viralizado como un testimonio de un modo de vida que parece anclado en el pasado. Reside en soledad en una casa de adobe construida por su padre en 1920, en el municipio de Hidrolandia, estado de Goiás, Brasil, rechazando deliberadamente las comodidades básicas del siglo XXI.

Una vivienda centenaria sin servicios modernos

La casa, erigida con arcilla y arena hace 105 años, se conserva prácticamente intacta. Carece de agua corriente y de electrodomésticos modernos. Para abastecerse, Francisco extrae agua manualmente de un pozo cercano, la transporta en bidones y la almacena en recipientes de barro dentro de la vivienda. La cocina y la calefacción dependen exclusivamente de una estufa a leña, para lo cual debe recolectar madera a diario y preparar alimentos básicos como café o tapioca sobre el fuego.

Publicidad

Rutina y filosofía de vida: el trabajo físico como pilar

Lejos de una vida sedentaria, “Seu Chiquinho” mantiene una rutina activa que incluye la limpieza del terreno, la reparación de cercas y el cuidado de pequeñas zonas de cultivo en su propiedad, la cual se extiende hasta las márgenes del río Feitos. Él atribuye su buena salud y longevidad precisamente a este esfuerzo físico constante, combinado con una alimentación natural y una visión tranquila de la existencia.

Raíces y legado familiar

Francisco es el último hijo vivo de la familia que permanece en la casa natal. Tras una breve estadía en Río de Janeiro durante su juventud, decidió regresar y establecerse definitivamente en el lugar donde nació, a diferencia de sus hermanos que emigraron a ciudades. Sus padres fallecieron hace casi tres décadas, y desde entonces, él ha asumido la tarea de preservar la vivienda como un legado familiar inalterable. Aunque nunca se casó y vive solo, asegura no sentirse aislado, ya que recibe visitas frecuentes de vecinos y conocidos de la zona.

Publicidad

La notoriedad de su caso llegó a través de un reportaje realizado por un youtuber brasileño, que capturó la singularidad de su cotidianidad. Su historia conmueve y genera asombro en las redes sociales, presentándose como un vivo recordatorio de un modo de vida rural y autosuficiente que persiste, contra toda corriente, en pleno 2026.

 

Publicidad
Publicidad
Más Leídas
Publicidad
Publicidad

ÚLTIMAS NOTICIAS