
Ingresá su correo de Email para recuperar contraseña
Ingresá su DNI por unica vez.
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Dicen que para ser arquero hay que tener una dosis necesaria de locura. Hay que estar dispuesto a volar sobre el barro, a poner la cara frente a un remate a quemarropa y, sobre todo, a habitar esa soledad de 7,32 metros mientras el resto de los jugadores corren en un ecosistema diferente. En San Juan, esa "locura" tiene nombre y apellido: Darío Zamora, el hombre que transformó su pasión en una escuela de vida llamada "Locos x el Arco". Ubicado en el corazón del Barrio Santo Domingo, en Chimbas, el centro de entrenamiento nació por un mandato del alma. "Empecé con esta iniciativa gracias al empuje de mi familia. El tiempo pasaba y uno siempre termina desembocando en lo que más ama: el arco", contó Zamora a DIARIO HUARPE. Su proyecto no es solo una academia de fútbol; es un refugio para aquellos chicos que en sus clubes, a veces, son el "olvidado" del entrenamiento grupal.