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El Gobierno nacional reestructura el Servicio Meteorológico Nacional
El Gobierno nacional reestructura el SMN con 140 despidos de contratados y un plan de modernización para automatizar procesos y reducir costos.
POR REDACCIÓN
El Gobierno nacional pondrá en marcha una reestructuración del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que contempla el despido de 140 empleados contratados y la implementación de un plan de modernización tecnológica.
La medida forma parte de una estrategia de reforma del Estado impulsada por el Ministerio de Defensa, con el objetivo de optimizar recursos, automatizar procesos y actualizar la red de observación meteorológica en todo el país.
Según fuentes oficiales, las desvinculaciones alcanzarán principalmente a personal contratado en áreas administrativas y de observación manual. En total, el organismo cuenta con cerca de mil trabajadores entre personal civil y militar.
El plan se apoya en un diagnóstico que señala un sobredimensionamiento de áreas operativas y un atraso tecnológico en el sistema actual, que funciona en gran parte con estaciones manuales distribuidas en el territorio.
El proyecto prevé avanzar hacia la automatización de la red de observación, que actualmente cuenta con unas 130 estaciones meteorológicas en distintas provincias. El objetivo es reducir tareas manuales y mejorar la obtención de datos en tiempo real.
Desde el Gobierno aclararon que no habrá desvinculación de meteorólogos, ya que el núcleo técnico del organismo no será alcanzado por los recortes.
El informe que dio origen a la reforma fue elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, y derivó en un plan coordinado con el área de Defensa.
En paralelo, el esquema incluye una reducción de dotaciones en estaciones y una reorganización del personal, con el objetivo de pasar de estructuras de hasta nueve trabajadores por sede a un promedio menor.
En términos presupuestarios, la iniciativa proyecta un ahorro anual estimado en más de 3.500 millones de pesos, que será destinado a la incorporación de tecnología y estaciones automáticas.
El plan también generó reacción sindical por parte de ATE, que cuestionó los despidos y advirtió sobre el impacto en el funcionamiento del organismo, en un contexto de tensión por la política de reestructuración estatal.