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El sorpresivo mensaje de Trump que cambia el rumbo de la guerra con Irán
El presidente evitó pedir permiso legislativo al asegurar que los enfrentamientos armados ya concluyeron formalmente.
POR REDACCIÓN
Donald Trump decidió dar un paso determinante en la relación con Irán al enviar una carta clave al Congreso. Dirigida a Mike Johnson y Chuck Grassley el mandatario declaró "terminadas" las hostilidades con el país persa justo cuando se cumplía el plazo legal de 60 días fijado por la Resolución de Poderes de Guerra de 1973. Con este movimiento el presidente evitó la obligación de buscar una autorización legislativa para continuar las operaciones militares que se iniciaron el 28 de febrero de 2026.
La Casa Blanca sostiene que el tiempo legal ya no corre porque los enfrentamientos cesaron hace semanas. El propio Trump afirmó en su escrito que "No ha habido intercambio de disparos entre las Fuerzas Armadas de Estados Unidos e Irán desde el 7 de abril de 2026. Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han cesado".
Esta visión fue apoyada por el secretario de Defensa Pete Hegseth quien consideró que el "reloj de 60 días se pausa o se detiene" ante un cese al fuego. Sin embargo desde la vereda opuesta el senador Richard Blumenthal criticó la interpretación al advertir que "no hay botón de pausa en la Constitución ni en la Ley de Poderes de Guerra" mientras que su colega Tim Kaine señaló que el estatuto no respalda esa lectura.
A pesar de esta declaración oficial la situación en la zona sigue siendo compleja. El documento presidencial admite que la amenaza todavía es "significativa" y que las acciones actuales buscan "asegurar una paz duradera".
Mientras tanto la Armada mantiene un bloqueo naval activo para impedir la salida de petroleros y Teherán conserva el dominio sobre el estratégico estrecho de Ormuz. El mandatario también admitió que fue él quien demoró su salida tras el ataque ocurrido anteriormente.
Antes de partir hacia Florida el mandatario cuestionó la vigencia de la normativa preguntando "Ningún otro presidente lo ha pedido antes. Nunca se ha usado antes. ¿Por qué deberíamos ser diferentes?" además de calificar la ley como "totalmente inconstitucional", una postura que ya habían sostenido antes Bill Clinton y Barack Obama.
En el plano político la interna republicana muestra fisuras evidentes. Si bien el líder John Thune descartó una votación inmediata figuras como Susan Collins se alinearon con los demócratas para exigir que se respete el plazo legal. Otros legisladores como John Curtis, Thom Tillis, Lisa Murkowski y Josh Hawley reclamaron un debate formal sobre el conflicto.
Por su parte Adam Smith resumió la postura opositora al señalar que no espera que la administración cumpla con la ley en un conflicto que sigue abierto pese a la declaración oficial de finalización. En medio de este clima de tensión se conoció que Trump aparecerá en una edición limitada de pasaportes conmemorativos por los doscientos cincuenta años de la nación.