Lunes 04 de Mayo
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Cultura > Preocupación

Julián Weich en quiebra: su empresa cerró tras 16 años de funcionamiento

El conductor confirmó con angustia que su marca de productos básicos ya no es viable por la falta de ventas en el país.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
La firma destinaba la mitad de sus ingresos a organizaciones.

La televisión argentina vivió un momento de profunda sinceridad que impactó a miles de espectadores. Julián Weich participó del programa de Juana Viale y compartió una noticia que marca el final de una era para su faceta como emprendedor social. Con el corazón en la mano, el animador relató cómo el contexto económico actual terminó por asfixiar un proyecto que nació hace 16 años.

"Estoy por cerrar Conciencia, mi marca", confesó el conductor ante la sorpresa del resto de los invitados en la mesa. Al profundizar sobre los motivos, Weich no ocultó su frustración por la parálisis en las ventas de artículos cotidianos. "No funciona más. La empresa la tengo hace 16 años, vendía agua, puré de tomate, arroz, pintura. La voy a cerrar porque se acabó el consumo", explicó sobre la crítica situación de la firma que buscaba sostener causas nobles a través del comercio.

El modelo de negocio se basaba en la transparencia, destinando el 50% de los dividendos a fines benéficos. Sin embargo, la imposibilidad de mantener ese compromiso ético precipitó el desenlace. Weich fue tajante respecto a su responsabilidad moral al asegurar que "Lo hice durante 15 años. Ya el año pasado no doné. Y este año como no voy a donar, ya me parece vergonzoso vender productos diciendo que dono la mitad de las ganancias y no donar. Ya está".

La retracción económica que afecta al país golpeó incluso a los productos de alta rotación y buena calidad. "No entra plata. Y eran productos de primera necesidad y de buena calidad", señaló el conductor para graficar la magnitud de la crisis. Este panorama se vincula con la realidad nacional donde, durante el mandato de Javier Milei, se registró el cierre de más de 22,000 empresas y la pérdida de casi 300,000 puestos laborales hasta marzo de 2026.

Además del factor económico, Weich lamentó la falta de acompañamiento en un entorno donde las prioridades han cambiado drásticamente. "Inclusive los que me ayudaban, muchos, ya es como que no tienen ni ganas de ayudarme porque están más preocupados por otros temas que por ayudarme a mí a vender", admitió con pesar. Aclaró que su iniciativa siempre fue autosustentable y no dependía de donaciones externas para funcionar. "Yo no le ocasiono ni gasto ni me tienen que donar nada porque es una empresa, no es una fundación. Pero lamentablemente la tengo que cerrar", sentenció.

Finalmente, el presentador aprovechó la visibilidad para pedir políticas públicas más eficientes y mayor empatía hacia las personas con discapacidad. Resaltó la importancia vital de la sociedad civil en los rincones más olvidados de la Argentina. "He estado en lugares donde no llega ni el viento; si no se ocupan las ONG, nadie lo hace", concluyó para cerrar su dura advertencia sobre el rol del Estado.

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