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San Juan cuenta con un laboratorio para detectar carne de burro y de caballo
San Juan cuenta con un laboratorio que permite identificar en forma rápida el origen de la carne ante posibles irregularidades. La herramienta se implementó en medio del debate nacional por la comercialización de carne de burro.
El reciente debate a nivel nacional por la comercialización de carne de burro, particularmente a partir de experiencias registradas en la Patagonia, volvió a poner en agenda los controles sanitarios, la trazabilidad de los alimentos y los marcos normativos vigentes en el país. En ese escenario, San Juan aparece con una herramienta clave que hasta hace poco no tenía: un laboratorio biotecnológico capaz de detectar de manera rápida el origen de la carne.
La discusión se intensificó tras conocerse iniciativas en el sur del país donde se comenzó a ofrecer carne de burro como una alternativa más económica frente a la carne vacuna. Sin embargo, el tema abre interrogantes sobre su encuadre legal y sanitario.
En ese sentido, desde el Gobierno sanjuanino remarcan que el Código Alimentario Argentino no contempla la comercialización de este tipo de carne para consumo interno. No obstante, precisaron que existen controles en distintos eslabones: inspectores de Salud Pública supervisan la venta en góndolas, cámaras frigoríficas y fábricas de chacinados, mientras que el servicio veterinario y la Policía Rural refuerzan la fiscalización en la vía pública y en posibles centros de faena clandestina.
Un laboratorio que cambia el escenario
En este contexto, el secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno, confirmó a DIARIO HUARPE que la provincia incorporó recientemente tecnología para abordar este tipo de situaciones. “Desde el año pasado, por pedido de nuestro gobernador, se implementó en nuestra provincia en el laboratorio biotecnológico un kit de muestreo de detección de carne equina y carne de burro”, explicó.
El funcionario destacó que esta herramienta permite acelerar los tiempos de respuesta ante sospechas. “Nos va a permitir poder identificar rápidamente cuál es el origen de la muestra que se toma”, señaló.
Hasta la puesta en funcionamiento de este sistema, San Juan dependía de laboratorios de otras provincias. “Cuando la Policía detectaba o suponía que podía llegar a ser, las muestras tenían que viajar a Córdoba o Buenos Aires, donde había un tiempo importante para poder llevar adelante la determinación”, indicó Moreno.
Controles en el territorio
El laboratorio ya se encuentra operativo y funciona como respaldo tanto para la Policía Rural como para los equipos de inspección. “Ya está en funcionamiento, lo tenemos a partir de hace unos meses”, afirmó el funcionario.
Además, precisó que su uso no se limita a operativos puntuales. “Está para nuestros inspectores que salen todos los días a la calle a recorrer los frigoríficos, a controlar el frío en las carnicerías o las fábricas de embutidos”, detalló.
En ese marco, ya se realizaron verificaciones concretas. “Hemos encontrado en algún punto algunas muestras y las hemos llevado para corroborar y gracias a Dios hasta el momento han salido todas negativas”, aseguró.
Marco legal y advertencias
Moreno insistió en que, más allá del debate nacional, en San Juan la comercialización de carne de burro no está permitida. “Nuestro código alimentario no permite la comercialización y la venta de carne de burro”, sostuvo.
Al mismo tiempo, explicó que el problema no es solo normativo sino también sanitario. “El problema es la trazabilidad del animal, no se hace el seguimiento correspondiente, por eso no está habilitado”, indicó.
Finalmente, remarcó que los controles se complementan con el trabajo en territorio y la posibilidad de denunciar irregularidades, en un esquema que busca fortalecer la fiscalización y prevenir situaciones que puedan poner en riesgo la salud pública.