Sábado 21 de Marzo
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Economía > Atentos

Argentina en alerta por el gas tras la crisis en Medio Oriente

La escalada bélica global complica el abastecimiento de gas para el invierno. El país depende de importaciones de GNL y la suba de precios internacionales pone en riesgo costos y previsibilidad.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
El abastecimiento de GNL para el invierno de 2026 enfrenta una fuerte incertidumbre. (Ilustrativo)

La Argentina enfrenta una creciente preocupación por el abastecimiento de gas de cara al invierno 2026, en un contexto marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, que alteró el mercado energético global y disparó los precios del Gas Natural Licuado (GNL). 

El principal problema radica en que el país aún depende de importaciones para cubrir la demanda interna durante los meses de mayor consumo. Según estimaciones del sector, se necesitarán más de 20 barcos de GNL para garantizar el suministro, pero la volatilidad internacional complica tanto la disponibilidad como los costos.

La situación se agravó por el impacto del conflicto en rutas clave como el Estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del gas y el petróleo mundial. Las tensiones geopolíticas y los ataques a infraestructuras energéticas generaron subas abruptas en los precios y una fuerte incertidumbre en el comercio global. 

En este escenario, el modelo energético impulsado por el Gobierno (que delega en empresas privadas la importación del GNL) enfrenta su primera gran prueba. Las compañías deben asumir el riesgo de comprar gas en un mercado inestable, lo que dificulta la planificación y podría trasladarse a los costos internos. 

A pesar del potencial de producción local, especialmente desde Vaca Muerta, la falta de infraestructura suficiente impide cubrir toda la demanda interna, lo que obliga a mantener la dependencia de importaciones en momentos críticos. 

El trasfondo global no es menor: la crisis energética provocada por la guerra ya disparó los precios internacionales del gas y encendió alertas sobre posibles faltantes y aumentos generalizados, con impacto directo en la inflación y en las economías dependientes de importaciones, como la argentina. 

En este contexto, el invierno se presenta como un desafío clave para el sistema energético nacional, donde la disponibilidad de gas y su costo estarán atados a la evolución de un conflicto internacional que sigue escalando y tensionando los mercados. 

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