Jueves 19 de Marzo
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Economía > Lo que el río trae

Fernández defendió el cronograma de agua y pidió eficiencia en riego

El ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, explicó la baja en el agua para riego y pidió mejorar la eficiencia. Aseguró que el volumen se ajusta al promedio histórico.

El ministro reconoció que vendrá menos agua y pidió diálogo y comprensión.

El ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, defendió la reducción en el volumen de agua destinado al riego y aseguró que la propuesta oficial se ajusta al promedio histórico del río San Juan. En medio del conflicto con productores, el funcionario explicó el cambio en el escenario hídrico y planteó que la provincia debe avanzar en eficiencia, financiamiento e infraestructura para sostener la actividad.

Las declaraciones se dieron en el programa El Café de la Política, que se emite por HUARPE TV en el 19.2 de TDA, Kick y YouTube, en un contexto marcado por la falta de acuerdo en el Consejo de Hidráulica y el creciente malestar del sector productivo por la merma en la cantidad de agua.

Fernández señaló que la situación actual responde a un cambio abrupto en el pronóstico hídrico. Según explicó, a comienzos del ciclo se estimaba un escurrimiento cercano a los 950 hectómetros cúbicos (hm³), lo que permitía proyectar una entrega de casi 700 hm³ para riego.

“El pronóstico cambió radicalmente. No hubo deshielo y se dio un proceso de sublimación, donde la nieve pasó de estado sólido a gaseoso. Se perdió mucha nieve por efecto del viento”, detalló.

Como consecuencia, el volumen real que aportará el río estará por debajo de los 700 hm³ y más cerca de los 600, lo que obligó a recalcular la distribución.

“El promedio de agua entregada al sector agrícola en los últimos seis años está entre 660 y 670 hectómetros cúbicos. Lo que estamos planteando es un volumen equivalente a ese promedio”, sostuvo.

Según detalló, del total del recurso hídrico, unos 120 hm³ se destinan al consumo humano y alrededor de 100 hm³ se pierden por procesos naturales como infiltración y evaporación. Eso deja un promedio cercano a los 630 hm³ disponibles para el sector agrícola.

Reservas bajo la lupa

Uno de los ejes del conflicto es el pedido de los productores de utilizar reservas de los diques para alcanzar los volúmenes inicialmente previstos. Sobre ese punto, Fernández advirtió que el Gobierno busca preservar la seguridad operativa del sistema.

“Recibimos los diques con niveles por debajo de los estándares de seguridad operativa y con equipos funcionando de manera permanente cuando están diseñados para uso eventual”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que utilizar esas reservas hoy podría comprometer la capacidad de respuesta ante un año aún más seco.

“No tenemos garantía de que el próximo año sea mejor. Si agotamos las reservas ahora, podríamos enfrentar una situación más crítica”, afirmó.

“El río va a traer cerca de 200 hectómetros menos de lo previsto, pero al sector agrícola se le está pidiendo una reducción menor a 50 hectómetros”, indicó.

Eficiencia y cambios estructurales

El ministro puso el foco en la tecnificación del riego dentro de las fincas. Según indicó, el 55% de la superficie cultivada en la provincia todavía no cuenta con sistemas de riego presurizado. “Ahí hay un desafío enorme. Parte de la eficiencia depende de cómo el productor utiliza el agua dentro de su finca”, señaló.

Fernández explicó que el Gobierno trabaja en generar herramientas de financiamiento para impulsar ese proceso, aunque reconoció limitaciones.

“Necesitamos créditos accesibles, pero también cultivos rentables. Hay sectores, como gran parte de la vitivinicultura, que hoy no tienen rentabilidad y eso dificulta la incorporación de tecnología”, afirmó.

En ese sentido, adelantó que el Ejecutivo viene trabajando en un proceso de reconversión que no solo incluye tecnología, sino también cambios en el perfil productivo. “Estamos planteando una reconversión tecnológica, pero también varietal. Hay que adaptar la producción a las condiciones actuales”, sostuvo.

Infraestructura y responsabilidades

En el tramo final de su análisis, el ministro también apuntó al estado del sistema hídrico provincial y reconoció déficits estructurales.

“Recibimos una infraestructura de distribución primaria y secundaria abandonada, con 20 años sin mantenimiento. Había compuertas que estaban prácticamente sostenidas con alfileres de camisa”, graficó. Según explicó, las primeras acciones de gestión estuvieron orientadas a recuperar la seguridad en los puntos clave del sistema, como el dique Ignacio de la Roza y el repartidor San Emiliano.

Sin embargo, advirtió que el desafío más complejo es avanzar sobre la red de distribución. “Queda la parte más difícil, que es recuperar y mantener toda la red. El propio gobernador ha reconocido que tenemos que acelerar, porque no estamos yendo a la velocidad que la emergencia requiere”, señaló.

Fernández cerró con un mensaje que apuntó a la corresponsabilidad entre el Estado y el sector productivo. “Las responsabilidades son compartidas. El Estado tiene su parte, pero la cantidad de agua es la que el río trae, es un recurso finito. A partir de ahí, hay toda una agenda de trabajo que tenemos que encarar”, concluyó.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD