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Virales > Locura

La fanática de Alejandro Sanz que pintó el auto con su cara y que lo persigue por todos lados

Una abogada de Lobos ploteó su Citroën 2CV con la cara de su ídolo para agradecerle un sueño cumplido en 2023.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El vehículo requiere cargar combustible fraccionado para evitar fallas mecánicas.

Silvina, una abogada y emprendedora agropecuaria fanática de Alejandro Sanz desde los 15 años, transformó su antiguo Citroën 2CV, conocido como la “cirila”, en un homenaje rodante.

La historia de esta entrega total podría resumirse en una estrofa de la canción "Amiga mía": “Esta es mi manera de decir las cosas, no es que sea mi trabajo, es que es mi idioma”. El vehículo, originalmente blanco, fue pintado de rosa en 2019 porque, según relató su dueña, “no había ningún motivo, mi sueño era tener un Citroën rosa y lo cumplí”. Tras un trágico accidente familiar que la alejó del derecho para hacerse cargo del campo en Las Chacras, Lobos, Silvina mantuvo intacta su pasión por el cantante español.

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“Fui a todos los recitales, pero siempre quedé con ganas de más. En 2023 cuando él vino a la Argentina dije ‘quiero una entrada cerquita’. La conseguí y fui por más. Ahí se me ocurre que participe la cirila en primera persona”, recordó sobre el inicio de su travesía.

Para aquel encuentro, la mujer preparó un regalo especial: “Conseguí un capot y lo plotee con su cara para demostrarle el cariño que le tengo. Así me fui andando hasta Capital, era mi primer viaje a larga distancia. Apenas llegué me fui al hotel y la idea era esperarlo a Ale para verlo cuando bajara de su habitación para el recital, decirle que fui con el Citröen rosa y mostrarle lo que había hecho, pero empezó por la esquina y no me escuchó”.

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Pese al desencuentro inicial, Manolo, el seguridad del artista, fue clave para concretar el sueño. “Él me sonrió así que agarré la cirila y la atravesé. Le empecé a tocar bocina, se ve que me vio, pero se fue y al otro día subió una publicación de la cirila a sus historias. Ahí pensé que mi sueño se había terminado porque ya la había visto en redes”, explicó Silvina.

Sin embargo, al día siguiente volvió al hotel: “Fui al hotel otra vez, lo esperé y en ese trayecto se me acercó Manolo y me dijo que Ale me había visto el día anterior, que le había gustado y que le iba a avisar que yo estaba ahí para ver si me podía recibir. Me quedé charlando como tres horas hasta que me hicieron pasar a la puerta del hotel con ella”. Finalmente, el cantante apareció: “Ale bajó, me saludó, se sacó una foto y me firmó el capot, pero como se estaba yendo fue todo muy rápido”.

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Ante el regreso de Sanz a la Argentina, Silvina decidió renovar la apuesta. “Cuando el año pasado me enteré que volvía dije ‘la cirila le quiere agradecer por haberle cumplido el sueño a su dueña, o sea a mí, así que ahora tiene sus dos puertas ploteadas con momentos importantes para él’”, señaló sobre las nuevas imágenes que incluyen a la familia del artista y el encuentro de 2023. Sobre sus expectativas actuales, confesó: “Sueño con charlar con él y contarle sobre mí y la cirila. Agradecerle. Me encantaría entrar al Campo Argentino de Polo con ella y sorprenderlo”.

La vida cotidiana con el auto también genera anécdotas en redes sociales, especialmente en las estaciones de servicio. “No hay guion, no es que lo hablé previamente con el playero, él me conoce porque voy siempre y es literal: si le lleno el tanque me pierde. Son conversaciones que siempre tengo. Ya me ha pasado que la he llenado y después no anda”, reconoció entre risas.

Para ella, el vehículo es un generador de alegría: “Es todo muy espontáneo porque la cirila es así, cuando cruzás a alguien le quitás una sonrisa y eso me gusta. Es muy lindo andar en ella, la quiero, es parte de mí y sé que ella me va a ayudar a cumplir mis sueños”.

El mantenimiento del coche es un esfuerzo colectivo de mecánicos veteranos en Lobos. “Yo trato de andarla, no siempre, pero sí mi mecánico me recomienda que la use porque al ser viejita necesita andar. La prendo, la lavo, la saco a dar una vuelta, hago unos mandados y vuelvo. A Capital por Ale y vuelve por él, no la llevo por otro motivo”, detalló Silvina.

Finalmente, destacó el valor humano tras el proyecto: “En este sueño no es tanto lo monetario, que requiere de mucho, sino el tiempo y las personas que se prenden. El mecánico que la cuida tiene 70 años y sabe de mis sueños. El chapista tiene 75 y me consiguió las puertas, me las termino de pintar. No es gente que viva solo de esto, sino que le ponen cariño a lo que hacen. Es un trabajo en equipo, todo eso tiene un plus, una connotación especial”.

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