Viernes 20 de Marzo
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Virales > Insólito

Un joven ruso no tenía para comer ni dormir e hizo una amenaza de bomba para ir preso

Oleg recibió una condena de más de tres años en una colonia penal tras buscar ser detenido para subsistir en la ciudad.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El sistema penitenciario asegura al menos dos raciones de comida.

Oleg, un ciudadano de la República de Bashkortostán, ingresó a una colonia penal rusa para cumplir una condena de tres años y dos meses. La sentencia se produjo luego de que el hombre realizara amenazas falsas de bomba con la finalidad de obtener techo y comida. Esta determinación extrema fue tomada en la ciudad de Ufa, tras agotar sus intentos por conseguir un trabajo que le permitiera subsistir por su cuenta.

Luego de completar el servicio militar obligatorio al terminar la secundaria, el joven se trasladó a Ufa en busca de oportunidades. No obstante, la carencia de recursos lo llevó a vivir en la calle, situación que lo impulsó a diseñar un plan para que la policía lo capturara. Su comportamiento ante la justicia estuvo determinado por el hambre y la falta de una vivienda estable.

El primer incidente tuvo lugar en un hotel local, donde el sujeto amenazó a los empleados con una supuesta bomba en su mochila. Al ser ignorado, escapó hacia el aeropuerto, donde gritó que tenía explosivos y exigió negociadores para garantizar su detención. La seguridad intervino al notar que no poseía cables ni detonadores. Tras ser capturado, el acusado admitió el engaño y manifestó su deseo deliberado de ser arrestado.

Aunque una pericia psiquiátrica confirmó que el hombre entiende las consecuencias legales de su conducta, el tribunal destacó el peligro social de su accionar. El fallo judicial indica que el reporte falso buscaba generar ansiedad y pánico, amenazando la seguridad pública y pudiendo provocar daños materiales o pérdida de vidas. Oleg permanecerá el periodo total de su condena en la colonia penal, donde recibirá alojamiento permanente y dos raciones de alimento diarias, sumándose a los registros de personas que eligen la cárcel ante crisis económicas severas.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD