Martes 17 de Marzo
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Judiciales > Suspensión de juicio a prueba

Acordaron probation para el agresor que golpeó a un policía en el recital de Q’Lokura

El imputado deberá cumplir tareas comunitarias, pagar una reparación económica y evitar nuevos delitos durante un año. El hecho ocurrió en el estacionamiento del Estadio del Bicentenario.

Hace 2 horas
Imagen Ilustrativa: El acusado orinó el vallado y reaccionó con violencia cuando el policía le pidió que haga sus necesidades en un baño.

Un violento episodio registrado durante un recital en el Estadio del Bicentenario terminó con una salida alternativa: la Justicia acordó una suspensión de juicio a prueba para Raúl Mallea, acusado de agredir a un efectivo policial. La medida tendrá una duración de un año e incluye una reparación económica y tareas comunitarias.

Según informaron fuentes judiciales, el imputado deberá abonar $100.000 a la víctima y otros $100.000 destinados a una cuenta del Gobierno provincial. Además, tendrá que cumplir 40 horas de trabajo comunitario en el plazo de tres meses, que consistirán en el dictado de clases de folclore. Durante el período de probation deberá mantener buena conducta y no cometer nuevos delitos.

El hecho ocurrió el pasado 15 de marzo, alrededor de las 4 de la madrugada, en el lateral de Ruta 40 entre calles 6 y 7, en el sector de estacionamiento del Estadio del Bicentenario, mientras se desarrollaba el recital de Q’Lokura.

De acuerdo a la investigación, Mallea se acercó a la zona de vallado y comenzó a orinar frente al público. Un efectivo policial que prestaba servicio adicional junto a otro uniformado advirtió la situación y le pidió que se dirigiera a los baños químicos. En ese momento, sin mediar palabras, el acusado le propinó un golpe de puño que dejó al agente inconsciente por algunos instantes.

Tras la agresión, el sospechoso intentó escapar entre la multitud, pero fue interceptado por el compañero del policía atacado. Al ser reducido, Mallea intentó nuevamente agredir al efectivo y alcanzó a romperle el chaleco reflectivo, por lo que los uniformados debieron emplear la fuerza pública para inmovilizarlo y colocarle las esposas.

Intervino la Unidad de Abordaje Territorial y, por directivas del fiscal, se inició el procedimiento especial de flagrancia. El detenido fue notificado del delito que se le imputaba y de sus derechos procesales, quedando a disposición de la Justicia hasta la resolución del caso mediante la suspensión de juicio a prueba.

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