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Ambiente pone en marcha diagnóstico integral en Valle Fértil
Tras más de 50 años, la provincia impulsa la primera línea de base integral del área protegida creada en 1971.
POR REDACCIÓN
La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de San Juan puso en marcha la etapa de campo para la elaboración de la línea de base del Área Natural Protegida Valle Fértil, en el marco de un proyecto que impulsa el primer diagnóstico integral del área desde su creación en 1971.
El inicio de los relevamientos constituye un hito institucional: después de más de cinco décadas, la provincia contará con una caracterización científica completa de los recursos físicos, biológicos, culturales y socioeconómicos del territorio. Se trata de una herramienta estratégica para fortalecer la planificación ambiental y consolidar una gestión sustentable a largo plazo.
¿Qué es una línea de base y por qué es estratégica?
Una línea de base es un diagnóstico técnico que describe el estado actual de un territorio en todas sus dimensiones: geología, suelos, recursos hídricos, biodiversidad, patrimonio paleontológico y arqueológico, usos productivos y amenazas ambientales, entre otros aspectos.
Su elaboración permitirá establecer indicadores de referencia para medir cambios futuros, evaluar la vulnerabilidad frente al cambio climático y diseñar estrategias de conservación adaptativa. En términos prácticos, la información generada funcionará como punto de partida para comparar escenarios, proyectar tendencias y anticipar impactos.
Contar con datos sistematizados y georreferenciados permitirá además robustecer la toma de decisiones públicas, orientar inversiones y prevenir conflictos territoriales o ambientales. El estudio también aportará insumos técnicos para eventuales procesos de ordenamiento territorial y actualización normativa.
Un despliegue territorial sin precedentes
La etapa de campo contempla 24 campañas interdisciplinarias que abarcarán distintos puntos del área protegida. El trabajo incluirá:
- Muestreos de agua y suelo para análisis físico-químicos.
- Inventarios de flora, fauna y limnofauna.
- Identificación de Ambientes y Especies de Alto Valor de Conservación.
- Relevamientos paleontológicos y arqueológicos.
- Entrevistas y trabajo etnográfico con comunidades indígenas y pobladores rurales.
- Mapeo participativo de usos productivos, valores culturales y amenazas percibidas.
Los datos obtenidos serán integrados en un Sistema de Información Geográfica (SIG), que permitirá elaborar cartografía temática, zonificaciones indicativas y modelos de vulnerabilidad ambiental. Esta herramienta facilitará la visualización de escenarios y la definición de prioridades de manejo.
Cambio climático y resiliencia territorial
El área protegida, que abarca cerca de 800.000 hectáreas e incluye tres ecorregiones, enfrenta presiones asociadas al sobrepastoreo, la fragmentación del hábitat, los incendios y la creciente variabilidad climática.
La línea de base permitirá dimensionar con mayor precisión la vulnerabilidad del territorio frente al cambio climático, identificar zonas críticas y establecer prioridades de conservación con respaldo científico. Asimismo, aportará insumos para fortalecer la resiliencia de los ecosistemas y de las comunidades que habitan el área.
El proyecto incorpora instancias de consulta previa, talleres participativos y espacios de validación comunitaria, integrando saberes tradicionales con información técnica. De este modo, la construcción del diagnóstico no solo será científica, sino también socialmente participativa.
Con esta iniciativa, San Juan inicia el primer diagnóstico integral, científico y colaborativo de una de sus áreas protegidas más extensas. La generación de evidencia sistemática y actualizada sienta las bases para una gobernanza ambiental más sólida, con planificación estratégica y decisiones sustentadas en datos.