Lunes 13 de Abril
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Yo Cocino > Recetas

Aprendé a cocinar yogur griego artesanal siguiendo los tips de un experto

El chef Coco Carreño comparte su técnica profesional para obtener un lácteo firme y versátil ideal para diversas preparaciones.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
El suero de leche remanente aporta proteínas y vitaminas en batidos.

La tendencia del yogur griego se instaló en la gastronomía por su consistencia y utilidad tanto en platos dulces como salados. El cocinero Coco Carreño explica que este alimento puede producirse de forma artesanal, aunque advierte que requiere paciencia.

"El yogur griego es más caro que el común, porque al retirarle todo el suero, de un litro de leche se obtienen entre 350 y 400 gramos", señala el especialista y agrega que "el proceso completo lleva más de un día".

Para obtener unos 350 gramos de producto final se necesita un litro de leche entera, cuatro cucharadas de leche en polvo y un envase de yogur natural entero. El procedimiento inicia disolviendo los dos tipos de leche en una cacerola a fuego medio hasta casi alcanzar el hervor. Luego se debe enfriar la mezcla rápidamente mediante un baño maría invertido con hielo.

Es fundamental controlar la temperatura antes de avanzar. "Si la leche supera los 40 grados se mueren los fermentos naturales del yogurt y no sirve la mezcla", advierte Carreño. El punto justo es entre los 38 y 39 grados, momento en el cual se incorpora el yogur comprado y se revuelve. La preparación debe sellarse con film, envolverse en una manta y reposar en el horno apagado entre 8 y 12 horas.

Tras el reposo, el lácteo debe ir a la heladera para frenar la proliferación bacteriana y ganar cuerpo. Para lograr la textura espesa característica del estilo griego, se debe filtrar el contenido usando un lienzo y un colador de malla fina.

Este drenaje en frío debe durar unas horas hasta alcanzar la cremosidad deseada. En caso de una consistencia excesiva, se puede batir agregando un poco del suero retirado. Dicho líquido sobrante es altamente nutritivo y puede aprovecharse en reemplazo de la leche para elaborar scones, panqueques o licuados proteicos. El producto final debe consumirse dentro de los tres días posteriores a su elaboración.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD