Lunes 27 de Abril
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Yo Cocino > Quiche Lorraine

Aprende a preparar la tarta salada más famosa y cremosa del mundo

La quiche Lorraine es una receta ideal para un almuerzo liviano o una cena acompañada con ensalada y una copa de vino.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El queso fundido sobre el bacon garantiza un gratinado irresistible.

No hace falta ser un experto en gastronomía para entender por qué la quiche Lorraine es la reina indiscutida de las tartas saladas. Este clásico francés, definido por su cremosidad y su carácter reconfortante, es mucho más sencillo de realizar de lo que su fama de plato sofisticado sugiere. En esencia, se trata de una tarta tipo natilla donde el equilibrio entre la estructura y la suavidad es el gran protagonista.

Para lograr un resultado superior, el primer paso fundamental es el horneado a ciegas. Este proceso consiste en cocinar la base sola, cubierta con papel y peso como porotos o arroz, para evitar que la humedad del relleno arruine la masa. Una vez que la base está firme y seca, el proceso fluye con rapidez. Según la receta de Joanna Cismaru, de JoCooks, mientras la masa está en el horno se debe dorar el bacon hasta que quede crocante. En esa misma grasa se cocina la cebolla lentamente hasta que se caramelice, aportando un dulzor que equilibra el conjunto.

El relleno se compone de una mezcla de huevos y crema batidos con queso, pimienta, nuez moscada y una pizca moderada de sal, ya que el embutido aporta lo suyo. El queso ideal es el gruyère por su sabor intenso, aunque puede reemplazarse por variedades como suizo o gouda. Para el armado, se distribuye el bacon y la cebolla sobre la masa, se vuelca la crema y se termina con parmesano. Tras 35 o 40 minutos en un horno medio, la tarta debe estar firme en los bordes y apenas temblorosa en el centro.

Como bien señala la autora, la clave está en los detalles: "La masa casera eleva muchísimo el resultado" y agrega que la nata es fundamental porque "es lo que da esa textura sedosa tan característica". Además, advierte que para que el plato sea un éxito absoluto "el relleno no debe cocinarse en exceso" ya que lo que se busca es una sensación aterciopelada al paladar. Al terminar, un toque de ciboulette fresco le da el cierre perfecto a esta preparación que puede disfrutarse fría, tibia o caliente.

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