Martes 17 de Marzo
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Brigadas Educativas en San Juan: el trabajo social para frenar la deserción escolar

En el barrio La Esperanza, jóvenes voluntarios de Brigadas Educativas acompañan a chicos para evitar la deserción escolar.

Hace 4 horas

Las Brigadas Educativas son una iniciativa solidaria impulsada por jóvenes sanjuaninos que realizan acompañamiento escolar y trabajo comunitario en barrios vulnerables de la provincia. Con ese objetivo, la lucha contra la deserción estudiantil se convirtió en el motor principal de su tarea. En diálogo con DIARIO HUARPE, Mateo Molina, referente de la agrupación, explicó que el trabajo se centra en un acompañamiento sostenido para evitar que los jóvenes abandonen sus estudios, un problema que afecta gravemente a adolescentes de todo el país, quienes suelen dejar la secundaria al inicio o a mitad de camino. Según Molina, la deserción es una problemática compleja que surge de la imposibilidad de solventar gastos o de la falta de acompañamiento familiar, y que termina condicionando las posibilidades futuras de acceder a un empleo digno.

Los brigadistas son estudiantes avanzados, profesores y profesionales. (Foto Gabriel Flores / DIARIO HUARPE)

En el caso puntual del abrodaje actual en zona del Médano de Oro, en el barrio La Esperanza, aseguraron que los chicos abandonan en segundo y tercer año de la secundaria, brecha que quieren ir ampliando hasta al menos finalizar sus estudios secundarios.

Para combatir esto, los brigadistas asisten cada sábado al barrio popular, donde atienden a unas 30 familias y entre 30 y 40 niños. Actualmente, llevan adelante la campaña "Ningún niño sin escuela", recolectando útiles escolares para asegurar que cada pequeño cuente con los materiales necesarios para iniciar el ciclo lectivo de la mejor manera. 

Forjar vínculos para sanar realidades

El trabajo de las brigadas no se limita a lo académico; tiene un fuerte componente de trabajo social. Agustina Romero, brigadista y estudiante de Trabajo Social, destacó que para ella lo más importante es crear comunidad y vínculos afectivos con los chicos. En lugar de imponer tareas, la estrategia comienza por el arte comunitario y las actividades recreativas para generar un espacio de confianza.

Los chicos van cada sábado y la Brigada asegura que cada vez hay más.(Foto Gabriel Flores / DIARIO HUARPE)

Romero señaló que muchos de estos niños traen historias de vida marcadas por la tristeza o contextos de violencia cotidiana. El objetivo de las brigadas es ofrecer un espacio de contención donde los chicos puedan sentirse a gusto y "desconectarse" de la realidad de sus hogares. "Hay que seguir haciendo para que ese no sea su día a día", afirmó la joven voluntaria a DIARIO HUARPE, resaltando que el proyecto busca que los niños no solo aprendan, sino que se sientan valorados.

La vulnerabilidad a la vista: tachos donde una vez por semana llena un camión con agua potable y un tendido eléctrico con conexión precaria. (Foto Gabriel Flores / DIARIO HUARPE)

Seis años de compromiso y sueños de superación

Este proyecto nació en plena pandemia (2020), cuando los vecinos pidieron ayuda para que sus hijos pudieran realizar las guías escolares ante la imposibilidad de imprimirlas o resolverlas solos. Desde entonces, la labor ha sido ininterrumpida, logrando hitos como ganar el premio Sanjuanino Solidario en 2022 del GRUPO HUARPE y, más puntualmente para este barrio, la colocación de arcos en la canchita de fútbol del barrio para fomentar el deporte.

Arcos de fútbol para alimentar la recreación sana. (Foto Gabriel Flores / DIARIO HUARPE)

Para los padres, este acompañamiento es una luz de esperanza. Lina Bustos, madre de niños asistidos por la brigada, compartió su propia historia: fue madre a los 15 años y nunca pudo terminar la escuela. Su mayor deseo es que sus hijos tengan un futuro distinto.

"Lo que yo quiero el día de mañana es que mis hijos sean algo, que aprendan algo y tengan un futuro", expresó, delegando en los brigadistas la confianza de una educación que ella no pudo alcanzar.

El desayuno y hablar con sus 'profes' es clave para arrancar la jornada educativa en todas sus formas. (Foto Gabriel Flores / DIARIO HUARPE)

El mensaje que estos jóvenes dejan a la comunidad es claro: la problemática de la deserción se aborda con seguimiento y presencia. No basta con entregar útiles; es necesario estar presentes cada sábado para que los jóvenes no vean afectada su vida futura por la falta de formación. A través de la educación y el afecto, estos jóvenes sanjuaninos continúan dejando huellas en los barrios más vulnerables, convencidos de que un niño con escuela es un niño con futuro.

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