Sociedad > Creer o reventar
Cómo influye tu fecha de nacimiento en los desafíos de pareja
La astrología sugiere que ciertos patrones de personalidad asociados a cada fecha de nacimiento pueden influir en la forma en que nos relacionamos y en los desafíos que enfrentamos en pareja.
POR REDACCIÓN
Según especialistas en astrología, cada signo del zodíaco (determinado por la fecha de nacimiento) puede tener tendencias conductuales que, cuando se llevan al extremo, se convierten en obstáculos en las relaciones de pareja o vínculos cercanos.
La idea es que ciertos rasgos dominantes en la personalidad pueden transformarse en “defectos” si no se manejan con autoconciencia, afectando la convivencia o la comunicación emocional con la otra persona.
Cómo influye cada signo
Aquí un resumen de los rasgos que pueden generar conflictos en relaciones, según la fecha de nacimiento asociada a cada signo:
Aries (21/3-19/4): impulsividad extrema que lleva a actuar sin pensar consecuencias.
Tauro (20/4-20/5): terquedad que dificulta ceder o negociar con la pareja.
Géminis (21/5-20/6): dispersión y cambio constante que puede interpretarse como falta de compromiso.
Cáncer (21/6-22/7): hipersensibilidad que puede resultar en reacciones emocionales intensas.
Leo (23/7-22/8): egocentrismo o necesidad de atención que eclipsa al otro.
Virgo (23/8-22/9): tendencia a la crítica y perfeccionismo que puede desgastar la relación.
Libra (23/9-22/10): indecisión que genera frustración y falta de definiciones.
Escorpio (23/10-21/11): intensidad emocional y celos que pueden ahogar al vínculo.
Sagitario (22/11-21/12): impulsividad y necesidad de libertad que dificulta compromisos prolongados.
Capricornio (22/12-19/1): rigidez y foco en objetivos personales que puede restar espacio a la relación.
Acuario (20/1-18/2): desapego emocional que puede sentirse frío o distante.
Piscis (19/2-20/3): idealización extrema que puede llevar a decepciones cuando la realidad no coincide con la fantasía.
¿Qué significa “defecto” en este contexto?
Desde la perspectiva astrológica, estos no son fallas irreparables sino patrones conductuales que, si se exageran o no se trabajan conscientemente, pueden generar tensiones en la convivencia o en la manera en que cada individuo se vincula afectivamente.
La idea para quienes creen en esta tradición es que reconocer estos rasgos puede ayudar a mejorar la comunicación, la empatía y la gestión emocional en las relaciones.