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Cuatro opciones deliciosas para preparar zapallo anco al horno
Aprovechá la dulzura del zapallo anco con estas versiones vegetarianas cargadas de antioxidantes para el frío actual.
POR REDACCIÓN
En esta época en que el zapallo anco está más lindo y dulce que nunca, no hay por qué complicarse para obtener una comida completa. El otoño invita a aprovechar esta verdura que es sabrosa, saludable y muy digerible; además, está cargada de antioxidantes que ayudan a mantener las defensas altas frente a los primeros fríos, por lo que su pulpa se vuelve un elemento que no es negociable.
Para iniciar cualquier preparación, se corta la calabaza a la mitad, se retiran las semillas y se coloca en una placa aceitada. Es clave practicar cortes en diagonal a la pulpa, condimentar a gusto, pinchar la cáscara con un tenedor y pincelar con apenas de aceite antes de hornear entre 30 y 60 minutos según el tamaño.
Una alternativa consiste en desmenuzar la pulpa cocida con un tenedor para sumar choclo desgranado y queso rallado o de cualquier variedad al gusto. Tras condimentar, se cubre con láminas de queso cremoso y se lleva a gratinar en horno fuerte por siete minutos.
Otra variante propone retirar parte de la pulpa para formar un hueco y mezclarla con arroz cocido y espinacas, ya sean salteadas o hervidas. Al rellenar, se puede terminar con cucharadas de salsa blanca, salsa de tomate o queso cremoso.
Para quienes prefieren la versión a la turca, se debe rellenar el hueco de la pulpa con un salteado de morrón rojo y verde, partiendo sobre la calabaza dos huevos que se salpimentan y se hornean hasta que cuajen.
Por otro lado, la opción gourmet requiere una calabaza pequeña, 300 gramos de espinacas frescas, un rulo de queso de cabra, nueces, miel, aceite de oliva, sal y pimienta. Esta preparación implica hornear la verdura a 220º C durante 55 minutos, mientras se saltean las espinacas con aceite y sal. Luego se mezcla la pulpa con sal y pimienta, se añaden las espinacas con el queso en rodajas y se hornea a 235º C por cinco minutos hasta derretir, sirviendo finalmente con nueces troceadas y un chorrito de miel.
Como recurso final, las unidades más pequeñas son ideales para la freidora de aire, donde se colocan con la pulpa hacia arriba rociadas con spray vegetal para luego rellenarlas y gratinarlas por solo cinco minutos.