Jueves 30 de Abril
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El secreto del huaschalocro para ahorrar tiempo en la cocina este feriado

Una opción deliciosa que reemplaza el maíz blanco por choclo fresco y evita el remojo previo para ahorrar tiempo.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Incorporar verdeo picado y queso fresco realza el sabor final.

El 1 de mayo se acerca y el locro se posiciona como el protagonista indiscutido de las mesas argentinas para celebrar el feriado. Sin embargo, existe una alternativa llamada huaschalocro que gana terreno por su practicidad y rapidez. Esta versión utiliza choclo fresco en lugar de maíz blanco, lo que elimina la necesidad de remojar granos durante toda la noche y reduce los tiempos de cocción sin perder ese sabor profundo.

Existen dos maneras principales de encarar este desafío culinario para sorprender a la familia. La primera opción rinde entre seis y ocho porciones y requiere aproximadamente una hora y media de preparación. Se basa en desgranar seis choclos grandes y combinarlos con un kilo y medio de zapallo criollo, medio kilo de cerdo, chorizos, zanahoria y papas.

El proceso comienza rehogando cebolla picada con grasa o aceite junto a los chorizos y la carne para sellar los jugos. Luego se suman los vegetales cortados en cubos con agua o caldo y se cocina a fuego medio hasta que todo esté tierno. Al final se agrega el choclo para lograr el cuerpo deseado y se puede sumar un chorrito de leche o crema para mayor suavidad. Por otro lado, el cocinero Javi Rosemberg propone una versión que define como "un locro mucho más rápido e igualmente suculento".

Su técnica consiste en hervir primero los choclos enteros por diez minutos y usar esa misma agua como base para cocinar dos kilos de zapallo hasta hacerlo puré. Mientras tanto, en otra olla se dora panceta ahumada, chorizo colorado y costillas de cerdo. Tras retirar las carnes, se sofríe cebolla, ají y tomate rallado antes de reintegrar todo para buscar la consistencia ideal. Ningún plato está completo sin su acompañamiento fundamental e intenso. Se dice popularmente que "el locro sin su salsita es como un asado sin chimichurri".

Esta mezcla de verdeo, ají molido, pimentón y comino se prepara aparte para que "cada comensal se sirve a gusto sobre el plato". Los expertos aseguran que esta combinación "es la excusa perfecta para repetir el plato" y que el resultado final "se lleva todos los elogios en la mesa". Para quienes buscan variantes, es posible adaptarlo a una opción vegetariana usando más zapallo o legumbres, o incluso prepararlo el día anterior para que los sabores se asienten.

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