Política > Camino
Invertirán $1.653 millones para asegurar acceso permanente a Mogna
Tras el anuncio del gobernador Orrego de la construcción y licitación del puente clave sobre el río Tafí para evitar el aislamiento de Mogna, se conoció el monto a invertir y detalles de la obra.
Tras los informes de DIARIO HUARPE sobre la situación en Mogna, el Gobierno de San Juan anunció obras clave y en esta línea avanzó con una inversión millonaria para resolver uno de los problemas estructurales más críticos del norte provincial: la conectividad de Mogna. A través de una licitación pública, se destinarán $1.653.640.000 para construir un puente sobre el río Tafí, una obra que apunta a garantizar el acceso permanente a la localidad y evitar su aislamiento en épocas de crecida.
La intervención, con un plazo de ejecución de 450 días corridos, se presenta como una solución definitiva a una problemática histórica que afecta a los habitantes de esta comunidad del departamento Jáchal, ubicada a más de 150 kilómetros de la Ciudad de San Juan y con accesos limitados.
Un punto crítico: el aislamiento en cada crecida
Actualmente, el acceso a Mogna depende de un camino enripiado ejecutado por la Dirección Provincial de Vialidad, con una calzada de siete metros de ancho y banquinas laterales. Si bien esa traza representó un avance en su momento, el punto más vulnerable sigue siendo el cruce de los ríos.
En particular, el paso sobre el río Tafí se realiza mediante un badén, una solución provisoria que no resiste los eventos de crecida. Cada vez que el caudal aumenta, el tránsito se interrumpe durante varios días, dejando a la población prácticamente aislada.
Esta situación impacta directamente en la vida cotidiana: dificulta el acceso a servicios de salud, limita el desarrollo productivo y obliga a recorrer largas distancias alternativas para llegar a centros urbanos.
La nueva obra apunta justamente a eliminar ese cuello de botella.
Un puente para garantizar conectividad todo el año
El proyecto contempla la construcción de un puente de aproximadamente 50 metros de longitud sobre el río Tafí, con orientación noroeste–sudeste. La estructura reemplazará al badén actual y permitirá asegurar la transitabilidad incluso en condiciones de crecidas extraordinarias.
Desde el punto de vista técnico, se definió una fundación superficial mediante bases, adecuada a la capacidad portante del terreno. Esta solución busca optimizar costos sin resignar seguridad ni durabilidad.
La obra no solo tendrá impacto en la circulación, sino también en la seguridad vial, al eliminar uno de los tramos más riesgosos del camino.
Además, el proyecto exige al contratista cumplir con estrictas condiciones: deberá gestionar permisos, garantizar señalización, implementar desvíos y asegurar la protección de terceros durante toda la ejecución.
Impacto ambiental y compromiso con la comunidad
Al tratarse de una intervención sobre el río Tafí, uno de los principales afluentes del río Jáchal, el proyecto incluye exigencias ambientales específicas. El adjudicatario deberá cumplir con todas las normativas vigentes y adoptar medidas para evitar la contaminación del agua y minimizar el impacto en el entorno natural.
También se establece la obligación de mantener informada a la comunidad local y a los frentistas sobre el avance de la obra, los plazos y cualquier modificación que pueda surgir durante la ejecución.
Este punto no es menor en una zona donde las condiciones geográficas y climáticas hacen que cada intervención tenga efectos directos sobre la vida cotidiana.
De una deuda histórica a una solución estructural
La obra se inscribe en un proceso más amplio que busca revertir años de postergación en Mogna. Tal como publicó DIARIO HUARPE, el Gobierno ya había anunciado la construcción de puentes en la zona tras los reclamos de los vecinos, que durante años denunciaron el aislamiento recurrente de la localidad.
Ese compromiso comenzó a materializarse con proyectos concretos que ahora avanzan hacia su ejecución. La construcción del puente sobre el río Tafí aparece como una pieza clave dentro de ese esquema, al atacar directamente el principal punto de corte del camino.
La inversión, en este sentido, no solo implica infraestructura, sino también una decisión política: garantizar igualdad de acceso para una comunidad históricamente relegada.
Con esta obra, Mogna empieza a dejar atrás la lógica de aislamiento para proyectarse con mayor integración territorial, mejores condiciones productivas y un acceso más seguro a servicios esenciales. El desafío ahora será cumplir los plazos y traducir la inversión en una transformación concreta para los vecinos.
Dato
La apertura de sobres de licitación será este próximo viernes 10 de abril.