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La Argentina se suma a Artemis II y consolida su agenda espacial para 2026
La Conae concentrará su agenda 2026 en la participación del microsatélite argentino Atenea en la misión Artemis II de la NASA, el avance de Sabia-Mar y la consolidación de la Base Belgrano II en la Antártida.
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) proyecta para 2026 un año clave en su agenda científica y tecnológica, con foco en la consolidación de capacidades nacionales, la cooperación internacional y la participación en la misión Artemis II de la NASA, a través del microsatélite argentino Atenea como carga secundaria.
Según detallaron desde la Unidad de Comunicación del organismo a DIARIO HUARPE, la agenda del año se concentrará en “sostener y profundizar las misiones espaciales que ya están en marcha y fortalecer la cooperación internacional”, en articulación con actores del entramado espacial nacional, entre ellos la empresa VENG S. A., que participa en operaciones, desarrollos tecnológicos y apoyo a misiones.
Entre los ejes de 2026 aparecen tres proyectos centrales: la participación en Artemis II con Atenea, el avance de la misión binacional Sabia-Mar junto a Brasil y la consolidación de la Estación Terrena Base Belgrano II en la Antártida. “Son proyectos distintos entre sí, pero que comparten un mismo objetivo: ampliar las capacidades espaciales del país y ponerlas al servicio del desarrollo científico y tecnológico”, señalaron.
Un aniversario con proyección internacional
El año tendrá además un valor simbólico: la Conae cumple 35 años desde su creación. Desde el organismo destacaron que este aniversario “permite mirar en perspectiva la trayectoria de la política espacial argentina” en un contexto global marcado por el crecimiento del mercado del New Space.
El objetivo central para 2026 es “consolidar capacidades que la Argentina viene construyendo desde hace décadas y proyectarlas en un escenario internacional cada vez más competitivo”. Esto implica sostener la generación de información espacial de calidad, fortalecer desarrollos tecnológicos propios y profundizar la articulación con el sistema científico, organismos públicos, universidades y empresas tecnológicas.
Atenea en Artemis II: un hito para el país
Uno de los hitos más relevantes del año será la participación del microsatélite argentino Atenea como carga secundaria de Artemis II, una misión tripulada de la NASA que realizará un vuelo alrededor de la Luna. Artemis II forma parte del programa Artemis, cuyo objetivo es volver a llevar personas al entorno lunar y avanzar hacia una presencia humana de largo plazo en la Luna.
“Trabajar con la NASA es una señal de reconocimiento a las capacidades técnicas desarrolladas en la Argentina”, indicaron desde la Conae. Participar en una misión tripulada de esta magnitud implica integrarse a proyectos de máxima complejidad y compartir estándares de trabajo altamente exigentes.
La relación de cooperación entre la Conae y la NASA tiene más de 30 años y se fue consolidando a través de distintos proyectos científicos y tecnológicos. La presencia de Atenea en Artemis II representa, según definieron, “un nuevo hito dentro de esa historia compartida”.
El desarrollo y la operación del microsatélite articulan a equipos técnicos de la Conae, VENG S. A., la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Instituto de Investigaciones Aeronáuticas y Espaciales (IAR) y universidades nacionales como la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de San Martín. Este entramado, subrayaron, “combina capacidades tecnológicas, científicas y académicas y refleja una forma de trabajo colaborativa característica del sector espacial argentino”.
Para el país, el rol de Atenea es estratégico porque permitirá validar tecnología nacional en una misión tripulada y fortalecer la articulación entre investigación, desarrollo y formación de recursos humanos. La experiencia, indicaron, “genera aprendizaje operativo y consolida equipos interdisciplinarios, abriendo nuevas posibilidades para futuros desarrollos y misiones espaciales”.
Impacto en la economía y en las provincias
Más allá de los hitos internacionales, desde la Conae remarcaron que el trabajo espacial tiene impactos concretos en la vida cotidiana. Las misiones de observación de la Tierra generan información clave para la producción agropecuaria, el manejo de recursos hídricos y la gestión de emergencias.
En provincias como San Juan, estos aportes resultan especialmente valiosos para la planificación territorial, la gestión del agua y las actividades productivas en contextos de escasez hídrica. A ello se suma el fortalecimiento del sistema científico-tecnológico y la formación de profesionales altamente calificados.
Desafíos y oportunidades
Entre los principales desafíos para 2026, el organismo señaló la necesidad de sostener proyectos de alta complejidad tecnológica en un escenario internacional competitivo, garantizar la continuidad en la formación de equipos especializados y mantener vínculos de cooperación que permitan seguir participando en misiones de gran escala.
Al mismo tiempo, las misiones en curso abren oportunidades para nuevos desarrollos tecnológicos, una mayor inserción internacional y el crecimiento de la economía espacial. En ese marco, la participación de empresas tecnológicas nacionales como VENG S. A. es considerada estratégica para ampliar capacidades, generar servicios y potenciar el sector.
La presencia de Atenea en Artemis II no solo refuerza el posicionamiento de la Argentina como socio confiable en proyectos espaciales internacionales, sino que también amplía el horizonte de oportunidades para el desarrollo científico y productivo del país.