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Las ventas minoristas cayeron en marzo y profundizan la crisis
Las ventas de las pymes retrocedieron en marzo y consolidan un inicio de año negativo. La pérdida de poder adquisitivo y los altos costos siguen golpeando al consumo.
POR REDACCIÓN
Las ventas minoristas de las pymes volvieron a caer en marzo y acumulan un descenso del 3,6% en el primer trimestre de 2026, según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El dato confirma que el consumo sigue sin mostrar señales de recuperación en el inicio del año.
En el tercer mes del año, las ventas registraron una baja interanual del 0,6%, mientras que en la comparación mensual desestacionalizada también se observó una caída del 0,4% frente a febrero. Se trata de una continuidad de la tendencia negativa que arrastra el sector desde mediados de 2025.
Desde CAME explicaron que, si bien el inicio del ciclo escolar generó cierto movimiento en rubros específicos, el impacto general fue limitado por la pérdida de poder adquisitivo y el aumento de los costos operativos, que siguen condicionando el consumo.
El informe también advierte un escenario de cautela entre los comerciantes. La dependencia del financiamiento bancario y la baja predisposición a invertir reflejan la incertidumbre que atraviesa el sector, en un contexto económico todavía inestable.
En cuanto a los rubros, cinco de los siete relevados mostraron caídas. Las bajas más pronunciadas se registraron en perfumería (-9,8%) y en bazar, decoración y muebles (-8,3%), mientras que alimentos y bebidas —un indicador clave del consumo masivo— también retrocedieron 0,9%.
Por el contrario, algunos sectores lograron leves subas, como ferretería y materiales de la construcción (+2%) y farmacia (+1,1%), aunque estos incrementos no alcanzaron para revertir la tendencia general negativa.
Las expectativas del sector muestran prudencia: casi la mitad de los empresarios cree que la situación se mantendrá sin cambios en el corto plazo, mientras que más de la mitad considera que no es un momento adecuado para invertir, lo que refleja un panorama económico todavía frágil para el comercio minorista.