Martes 07 de Abril
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Yo Cocino > Recetas

Maru Botana reveló su secreto para hacer el mejor risotto de calabaza

Un plato clásico de la cocina italiana con zapallo que logra una textura única siguiendo consejos simples y efectivos.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
Utilizar arroz con mucho almidon garantiza lograr una consistencia ideal.

El risotto es un plato tradicional de la gastronomía de Italia que admite múltiples versiones según la temporada. Durante los meses otoñales el zapallo se convierte en el protagonista para otorgar suavidad y un color anaranjado sin necesidad de realizar un gasto excesivo.

Esta preparación permite obtener resultados calificados como "deli" sin invertir demasiado esfuerzo en la cocina durante sus treinta minutos de cocción. Para lograr dos "platazos" el primer paso consiste en elegir la variedad de arroz adecuada priorizando el grano carnaroli, el doble carolina o el de grano largo fino.

Se calcula una taza de arroz para dos personas o dos tazas para servir cuatro platos junto a quinientos gramos de calabaza. El secreto de la cremosidad reside en el almidón de estos granos que deben cocinarse junto a una cebolla o puerro picado en cubos pequeños.

La técnica inicia calentando un chorrito de aceite de oliva para rehogar los vegetales y luego sumar el cereal hasta que luzca brillante por el proceso de nacarado. En ese momento se incorpora media taza de vino blanco seco porque este ingrediente le "pone magia" a la mezcla mientras se evapora el alcohol.

La calabaza se puede integrar de tres maneras distintas ya sea como tres cucharadas de puré desde el comienzo o sumando cubos crudos para que se ablanden con el fuego. También es posible usar una parte procesada y reservar trozos horneados para decorar por encima al momento de servir.

El proceso requiere verter dos tazas de caldo de verduras o pollo caliente, o bien dos cubitos disueltos en un litro de agua hirviendo, de forma gradual manteniendo un movimiento constante sobre el fuego suave.

Una vez que la consistencia esté al dente se retira del calor para realizar la unión final con cien gramos de manteca y cien gramos de queso rallado. Estos componentes aseguran una textura homogénea antes de rectificar la sal y servir la comida inmediatamente para disfrutar de su temperatura óptima.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD