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Olivera: “No se deroga la protección de glaciares”
El senador sanjuanino Bruno Olivera sostuvo que el proyecto armoniza la Constitución, protege el recurso hídrico con base científica y devuelve a las provincias la potestad sobre sus recursos.
POR REDACCIÓN
En pleno debate por la ley aclaratoria de la Ley de Glaciares, el senador nacional Bruno Olivera defendió la iniciativa y rechazó que implique una flexibilización ambiental. Según sostuvo en el recinto, la propuesta busca corregir ambigüedades de la norma vigente y ajustarla al marco constitucional.
“La verdad que llevamos esperando 15 años para tratar algo que es de vital importancia no solamente para las provincias cordilleranas sino también para toda la República Argentina”, afirmó. Y agregó: “Este proyecto de ley no deroga la protección de glaciares, no habilita las actividades prohibidas y sobre todo no viola la Constitución Nacional. Todo lo contrario, hace que se cumpla”.
Olivera fundamentó su posición en los artículos 41 y 124 de la Constitución Nacional. Señaló que el primero establece presupuestos mínimos ambientales —“un piso, no una regulación que lo abarca todo y termina anulando el federalismo”— mientras que el segundo reconoce el dominio originario de los recursos naturales a las provincias. “Esta ley lo que está haciendo es armonizar ambos recursos”, remarcó.
El legislador cuestionó lo que definió como una “falsa dicotomía” instalada en el debate público. “Hay quienes presentan este debate como una elección imposible: o agua o desarrollo. Esta dicotomía es totalmente falsa. El agua y la minería no son enemigos, nunca lo fueron”, expresó. A su entender, la normativa actual contiene una “ambigüedad jurídica” que generó parálisis en proyectos productivos.
Uno de los puntos centrales de su crítica fue el concepto de ambiente periglaciar. “Hoy tenemos una legislación que abarca definiciones tan amplias que terminamos protegiendo absolutamente todo lo que no es agua. Trata exactamente igual una geoforma que aporta un recurso hídrico que una roca congelada a 4.000 metros de altura que no tiene ninguna injerencia hídrica”, sostuvo.
En esa línea, cuestionó los criterios técnicos utilizados en el inventario glaciar y advirtió que en muchos casos no se realizan estudios de campo. “Hemos paralizado el desarrollo de provincias enteras sobre la base de una presunción y no sobre la base de una realidad hidrológica”, afirmó.
Olivera también destacó que Argentina es “el único país en el mundo” que convirtió el ambiente periglaciar en una categoría jurídica específica. A modo de comparación, mencionó que países con cordillera y actividad minera no cuentan con una regulación similar, aunque sí protegen el ambiente con estándares técnicos.
Para el senador, la clave de la reforma es delimitar con precisión qué debe protegerse: “Esta ley es clara: protege la geoforma dentro del ambiente periglaciar que cumple efectivamente una función hídrica. Si la ciencia demuestra que aporta recurso hídrico es intocable. Ahora, si demuestra lo contrario, ¿por qué no vamos a realizar una actividad ahí?”.
Finalmente, vinculó el debate con la transición energética y el potencial minero argentino. “Si Argentina puede extraer el cobre, el litio, el oro y la plata que el mundo necesita, ¿por qué no lo vamos a hacer?”, planteó.
Desde su perspectiva, la aclaratoria no elimina controles sino que fortalece el federalismo, la seguridad jurídica y una protección ambiental basada en evidencia científica, con el objetivo de compatibilizar desarrollo y resguardo del recurso hídrico en las provincias cordilleranas.