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Significado de la cinta roja en el espejo retrovisor: no es por decoración
La tradicional cinta roja colgada del espejo retrovisor no es un adorno.
POR REDACCIÓN
La cinta roja colgada del espejo retrovisor del auto es un elemento que muchos conductores utilizan más allá de una simple decoración, y tiene un significado bien arraigado en diversas culturas y tradiciones populares: funciona como amuleto de protección y buena suerte durante los viajes.
Según especialistas en tradiciones y creencias urbanas, esta costumbre está vinculada a la idea de repeler la mala energía, los accidentes o las influencias negativas, especialmente en contextos donde se realiza un uso frecuente del vehículo o se emprenden recorridos largos por rutas y caminos.
La elección del color rojo no es casual: en muchas culturas el rojo se asocia simbólicamente con protección, fuerza y energía positiva, y se considera eficaz para “alejar” lo negativo. Por eso, además de usarse en autos, la cinta roja aparece en otras prácticas populares, como en pulseras o colgantes para personas o animales.
Aunque no existe una explicación científica ni reglamentaria sobre su eficacia o necesidad, lo cierto es que muchos conductores mantienen la tradición generacionalmente, confiando en que el gesto puede “cuidar” al vehículo y a sus ocupantes. En algunos casos, también se coloca tras la ocurrencia de un susto en la ruta o como gesto de agradecimiento por haber salido ilesos de un contratiempo vial.
El uso de la cinta roja es una de las tantas manifestaciones de creencias populares que se repiten en distintos puntos de Latinoamérica y el mundo, y convive con otras prácticas de automovilistas, como colocar figuritas religiosas u objetos simbólicos en el tablero o el espejo retrovisor.
En definitiva, la cinta roja no está pensada para influir en el funcionamiento del vehículo, sino que responde a una tradición cultural de protección y buena suerte asociada al viaje y a la carretera.