Martes 24 de Marzo
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Economía > Fuerte

Topper en riesgo de cierre por la crisis de las importaciones

La empresa tucumana opera al 30% de su capacidad ante el aumento de calzado importado y la caída del consumo.

POR REDACCIÓN

Hace 4 horas
La firma surgió de Alpargatas y homenajeó al perro familiar.

La planta de Topper en Aguilares, Tucumán, vive hoy su momento más crítico y amenaza con transformarse en una marca de productos importados desde Brasil. Nacida en el seno de la mítica Alpargatas y bautizada en honor al perro de un directivo, la firma fue un emblema nacional que calzó a Guillermo Vilas, a las estrellas del básquet y a clubes como Independiente, Racing y Ferro.

A pesar de que el grupo brasileño Sforza, liderado por Carlos Wizard Martins, anunció inversiones millonarias en 2021, la apertura comercial y la pérdida del poder adquisitivo han puesto a la empresa contra las cuerdas. Los propios dueños de Topper admiten que la falta de insumos y la competencia externa hacen casi insostenible el esquema de calzado 100% nacional que siempre defendieron.

La situación laboral en el sur tucumano es alarmante, ya que la fábrica es el principal motor de empleo privado en el departamento de Río Chico. El gremio UTICRA denunció la pérdida de 150 puestos de trabajo en dos años y advirtió que la implementación de retiros voluntarios en cuotas es una señal de vaciamiento, asegurando que, sin otras industrias de similar escala en la zona, la reconversión laboral de miles de familias es inexistente.

Actualmente, los operarios perciben sueldos de 700.000 pesos por jornadas reducidas, lo que implica una pérdida de hasta 250.000 pesos mensuales al no trabajar los viernes ni sábados.

La capacidad instalada de la planta se derrumbó a menos del 30%, una cifra muy inferior al 53,6% que registró el sector del calzado en enero. Mientras marcas como Adidas, Nike y Puma recuperan terreno con modelos asiáticos, expertos explican que la industria local se quedó sin escudos frente a importaciones que crecieron casi un 100% en el último año.

Atribuyen el problema al Costo Argentino, compuesto por presión impositiva, gastos logísticos y falta de insumos. Desde una de las textiles más complicadas por el escenario actual advierten que la verdadera industria nacional requiere una estabilidad macroeconómica que Argentina no ha logrado garantizar en la última década.

Para otros analistas, intentar competir por precio con los gigantes asiáticos es una batalla perdida y la supervivencia de Topper dependerá de beneficios fiscales o nuevas inyecciones de capital. Aunque la firma busca liquidez participando en eventos como el Hot Sale 2026 para vender sus clásicas zapatillas de lona, el riesgo de cierre definitivo acecha a la red de proveedores de logística, limpieza y comedores de la zona.

Según advierten los expertos, si no se baja el costo de producir en suelo argentino, las marcas históricas seguirán convirtiéndose en meras etiquetas de productos fabricados a miles de kilómetros.

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