Lunes 13 de Abril
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Cultura > Escándalo

Un grupo de vecinos escrachó a una famosa: "Es una ridícula, basura"

Tensión en el barrio tras el descargo de dos mujeres contra la modelo por el levantamiento de su puesto de ventas.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
Inspectores detectaron falta de habilitación en el emprendimiento cercano.

Un incidente doméstico escaló a las plataformas digitales involucrando a Yanina Screpante y a las habitantes de la propiedad contigua a su vivienda. La situación se originó cuando dos mujeres instalaron un comercio de indumentaria y venta de tortillas a la parrilla en el terreno lindero. Ante las quejas de sus propios inquilinos por la presencia de ruidos y el humo constante, la exmodelo intervino para solicitar una reorganización del lugar, lo que desató una confrontación de versiones.

Las vendedoras manifestaron su indignación a través de una publicación donde describieron el encuentro con términos muy duros. Según el relato de las damnificadas, la mediática habría actuado con prepotencia al exigir el retiro de la estructura. En su descargo, una de las vecinas expresó que "esta ridícula se llama Yanina Screpante, el día de hoy vino hasta mi casa a decirnos que retiremos el puesto de tortas a la parrilla que teníamos con mi mamá".

La tensión aumentó cuando las mujeres vincularon el pedido de Screpante con una supuesta discriminación hacia su actividad económica. La vecina que hizo público el caso sostuvo que la modelo pidió el desalojo porque "según ella, nosotros le alejamos los alquileres por nuestra crotera al vender ropa y tortas a la parrilla". En la misma línea, la mujer manifestó sus intenciones sobre la difusión del video al afirmar que "no quiero escracharla sólo registrar lo basura de persona que puede llegar a ser" y añadió que buscaba que "quede registrado y grabado la basura de persona que puede llegar a ser fuera de cámaras".

Por su parte, Yanina Screpante brindó una explicación diferente sobre lo sucedido. La modelo argumentó que su intención inicial fue dialogar de forma cordial para resolver los inconvenientes que el humo y los ruidos generaban en sus inquilinos, pero aseguró que recibió una respuesta hostil por parte de las dueñas del puesto. Ante la falta de acuerdo, la propietaria optó por formalizar el reclamo ante la municipalidad.

La intervención oficial derivó en la llegada de inspectores a la zona para realizar una evaluación técnica. El informe de las autoridades locales determinó que el puesto de ventas no contaba con la habilitación reglamentaria y presentaba diversas irregularidades operativas, lo que validó el reclamo administrativo iniciado por la modelo.

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