Tanto caminar como andar en bicicleta son actividades accesibles para bajar de peso y mejorar la salud, pero tienen diferencias en intensidad, gasto calórico y sostenibilidad.
Un repaso de la evidencia científica más reciente confirma que caminar es una de las herramientas más simples y efectivas para reducir la presión arterial, mejorar la salud del corazón y disminuir el estrés.